Cáncer infantil

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Cáncer infantil

Hace unos días fue el Día Internacional del Cáncer infantil y para mí este tema siempre ha estado presente, en mi familia hay mucho cáncer, perdí a mi Papá hace cinco años por cáncer y no quise dejar pasar un día más para traerles información importantísima de este tema y poder estar cada día más informadas. Esa es mi meta.

Tuve el honor de poder entrevistar a la Dra. Farina E. Arreguín González, oncóloga pediatra. Miembro del grupo de Pediatría Oncológica Integral (POI). Es un grupo de especialistas expertos en cáncer infantil con una visión integral, formado en las distintas escuelas de oncología pediátrica con mayor renombre en México, un equipo que aporta al mismo tiempo (y en la misma valoración) distintos tipos de visión sobre el tratamiento del cáncer, así mismo cada uno de ellos con una excelente calidad humana y rigor científico en la toma de decisiones.

¿Qué factores incrementan la posibilidad de que nuestros hijos pudieran tener cáncer?

No hay una causa aislada para padecer cáncer, es multifactorial. En pediatría la mayoría de los casos son esporádicos, y solo un 5% tiene antecedentes hereditarios, por eso es de suma importancia conocer bien nuestros antecedentes. Existen algunos factores que están bien identificados como factores de riesgo para cáncer infantil como son: exposición a radiaciones ionizantes, exposición a plaguicidas y pesticidas, algunas sustancias derivadas del petróleo, infecciones de virus especiales (oncogénicos), antecedente de haber cursado con algún cáncer previamente, uso de quimioterapia, entre otros. Existen algunos síndromes con mayor predisposición a algunas neoplasias, como son el Síndrome de Down, Síndrome de Klinefelter, síndromes de sobrecrecimiento, entre otros.

¿Cómo detectarlo a tiempo? ¿En qué tenemos que fijarnos?

Los papás debemos de estar atentos a algunos datos de alarma. Nadie conoce mejor a los niños que nosotros, de modo que si vemos alguna conducta diferente a la habitual es momento de poner más atención. Los siguientes son datos de sospecha:

-Fiebre: Estamos hablando de tomar la temperatura con un termómetro y que esta sea mayor de 38oC, que sea persistente y que no sea controlada con medicamentos como antipiréticos o antibióticos. La mayoría de las veces, la fiebre es por un proceso infeccioso, de modo que si esta dura más de 2 semanas y ya fue valorado por un doctor y la fiebre persiste, es momento de acudir a un subespecialista.

-Aumento de volumen en cualquier parte del cuerpo: Nosotros debemos de conocer perfectamente el cuerpo de nuestros hijos, y debemos enseñarlos, una vez que ellos pueden hablar, a manifestarnos cualquier anomalía. El tener aumento de volumen a nivel de los ganglios (bolitas detrás de las orejas, en el cuello, axilas o ingles) no es normal, mismo ejemplo para cualquier parte del cuerpo. En el abdomen, al momento de bañar a nuestros hijos, es importante palparlo, y cualquier crecimiento debe alertarnos. Misma situación en extremidades, cara, cuello e incluso área genital (testículos). Específicamente esta área (Genital) es de suma importancia en los adolescentes, y debemos de ganarnos su confianza para que nos informen si notan aumento de volumen en esta región. No hay como estar informados y visitar al pediatra.

-Datos de sangrado: Esto es la presencia de moretones en cualquier parte del cuerpo que aparezcan de forma espontánea (sin haber recibido un golpe previamente), aparición de puntitos rojos en la piel, hemorragias por la nariz, boca, oídos, incluso por orina o en las evacuaciones.

-Dolor de huesos: Un dolor no justificado con un golpe previo, que sea constante, que tenga más de 2 semanas de duración y que no ceda con administración de analgésico, debe ser siempre valorado por el pediatra. Muchas veces son confundidos con dolores del crecimiento.

-Palidez

-Cansancio extremo

-Dolor de cabeza: Lo primero que debemos de entender es que tener dolor no es normal. Cualquier dolor debe ser evaluado por un médico. Si tu hijo se queja de dolor de cabeza, constante, que no cede, que incluso lo despierta por las noches y que en ocasiones se acompaña de vómito es momento de acudir inmediato con un especialista para que lo evalúe.

-Alteraciones neurológicas: Muchas veces puede manifestarse por agresividad, pérdida de habilidades ya adquiridas (por ejemplo pérdida de control de esfínteres), marcha rara (que se vaya de lado todo el tiempo, base de sustentación amplia, camine como borrachito), deterioro de rendimiento escolar, alteraciones visuales, parálisis de nervios craneales (como parálisis facial), estrabismo, crisis convulsivas, alteraciones en la sensibilidad o motoras ( les cuesta trabajo mover una extremidad), vómitos persistentes, entre otras cosas

-Reflejo pupilar blanco: La visualización de un reflejo blanco en el ojo de los niños pequeños debe alertarnos como padres a acudir inmediato con el pediatra. Dentro de la evaluación que el médico debe de hacer en la revisión de los niños es ver el fondo de ojo. Así también, si vemos estrabismo (bizco) de reciente aparición o persistente, alteraciones visuales deben ser evaluados por un oftalmólogo de forma urgente.

Como ven, hay muchos datos para sospechar cáncer infantil, lo importante es ante cualquier anormalidad, acudir al pediatra inmediatamente, para que este haga una evaluación completa del niño y si considera necesario enviarlo a un subespecialista.

¿Cuáles son las estadísticas en México y el mundo de cáncer infantil?

En México se reportan alrededor de 6,000 casos nuevos de cáncer al año, según cifras oficiales, afortunadamente, no es una enfermedad frecuente ni aquí ni en el mundo. Pero es la segunda causa de muerte en niños y adolescentes, por lo que debemos de estar alertas. El cáncer más frecuente en la edad pediátrica son las leucemias agudas.

¿El cáncer tiene cura?

Por supuesto, 8 de cada 10 niños pueden curarse si esta enfermedad es detectada a tiempo y referido a un centro especializado y acreditado para el tratamiento de cáncer infantil por médicos certificados.

¿Cómo es el tratamiento en niños?

El tratamiento es multimodal y depende del tipo de cáncer que presente. Y el objetivo principal es “matar” y evitar la replicación de estas células que crecen de forma incontrolada y que tienden a invadir todo el cuerpo, de modo que pueden utilizarse diversas modalidades de tratamiento dependiendo el tipo de cáncer, esto es cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida, trasplante de células progenitoras, entre otras. La terapia de soporte es fundamental para el éxito del tratamiento, esto es transfusiones de sangre y plaquetas principalmente, así como antibióticos y factores estimulantes de defensas, sin olvidar el apoyo psicológico, es por esto que se denomina multidisciplinario.

Lo más importante es que un niño con esta enfermedad debe ser tratado en un lugar acreditado y que cuente con un equipo sanitario multidisciplinario, todos ellos certificados para su tratamiento.

¿El cáncer se puede prevenir?

En pediatría hablamos principalmente de detección oportuna, pero si existen algunas acciones que podemos hacer para prevenir cáncer en edad adulta como es: vacunación, dieta balanceada, protección solar, ejercicio, evitar toxicomanías, entre otras.

¿Cómo lidiar como papás con un chiquito con cáncer?

Definitivamente no es fácil, implica trabajo en equipo. Lo primero que debemos de entender es que no es culpa de nadie y que debemos de apoyarnos de redes cercanas (familia y amigos). No debemos de faltar a las citas medicas y seguir las indicaciones del oncólogo. Es necesario recibir terapia con psicología, ya que nos ayudan a procesar todos estos cambios a los que se verán expuestos tanto el paciente como todo su entorno. Es importante no perder la calma y ser pacientes. Es un proceso largo, pero debemos ser firmes y formar alianzas con el equipo de salud.

También debemos de entender que no somos robots y que se vale tener miedo, enojo, tristeza y demás sentimientos que se presenten. Es válido reconocerlos y sentirlos, pero debemos buscar ayuda para poder hacerles frente. Tener una actitud positiva y alegre, ayuda a nuestros niños. Debemos recordar que son niños, y que siempre que se pueda, deben de seguir con las actividades propias de su edad, esto es jugar, ir a la escuela, ver televisión, etc.

¿Es verdad que en las escuelas hay muchísimo bullying hacia niños con cáncer?

Si, y esto es debido a la falta de información y empatía. Esta enfermedad produce muchos cambios físicos en los niños, como pérdida de peso, pérdida de cabello, en ocasiones cirugías grandes, así como gran ausentismo escolar. De modo que los niños “por lucir diferentes” y no formar parte “del grupo” son sujetos de burlas y bullying.

¿Cómo podemos ayudar?

Informando, considero que hablando y explicando de una forma muy sencilla esta enfermedad es un gran inicio. Muchas veces se da este bullying por desconocimiento, así que, explicando, creando grupos de papás que están alertas, podría ser de gran utilidad.

 

 

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