Buscando Kinder

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Buscando Kinder

¿Por qué nadie me dijo que era todo un tema esto de buscar Kinder para mi bebé? Listas de espera, cuotas familiares, es probable que deba repetir año más adelante por ser bebé Decembrino, no tenía idea de todo esto, pero bueno, ya que estamos aquí, espero mi experiencia les sirva y podamos irnos asesorando mutuamente.

Aclaro que el grado al que entraría Miguel sería Maternal pero pongo en el título Kinder porque todas las primerizas así lo entendemos mejor jajaja.

Decidí que sólo iba a ir a tres escuelas, me conozco, si me ponía a revisar cada una de las que me recomendaron me iba a volver loca, además iba a acabar tomando una decisión desde ese lugar de demasiada información, confusión, angustia, prisa, etc.

La primera escuela la escogió mi esposo, a él le encantó y a mí me gustó mucho el sistema educativo peeero no me acaban de convencer las escuelas de puros niños, no tengo nada contra ellas, simplemente creo que el mundo es mixto, yo estuve en escuelas mixtas toda mi vida y realmente siento que me sirvió mucho para tantos temas, en fin, no me voy a desviar, aunque fue un GRAN tema de discusión en casa ese primer Colegio, al conocer la segunda escuela, que es mixta y laica, mi esposo se olvidó de la primera, estábamos encantados, todo nos gustó, de hecho, siempre la tuve como primera opción y desde que Miguel cumplió seis meses llené un formato para lista de espera. Siempre pensé que eso de la lista era la escuela cotizándose, estrategia de marketing, que era imposible que eso existiera, me equivoqué, vaya que existe, conocí a familias en esas juntas en escuelas que llevan años tratando de meter a sus hijos a distintos Colegios y no lo logran. ¡Ojo! Eso no significa que por tener lista de espera sean las mejores escuelas, hay muchos otros factores realmente importantes que tomar en cuenta antes de guiarnos por la que está de moda y tiene la famosa lista. Entonces, me di cuenta que necesitábamos un Plan B, si el kínder que amábamos no nos aceptaba, nimodo que dejáramos a Miguel sin clases, así que decidí ir a la tercera y última visita. Fui sola, juraba que ninguna me iba a gustar más que el segundo colegio, así que iba muy tranquilita, salí encantada, fascinada, no podía creer el sistema educativo, todos los chiquitos hablando inglés perfecto, el área de nutrición, las instalaciones, el personal super capacitado y pendiente, recordemos que son bebés, no estamos buscando Primaria ni Secundaria, son bebés de dos años y medio en promedio. Me quemé la cabeza 10 días pensando qué hacer, porque además, estoy convencida de que no es una decisión que se toma a la ligera, realmente es muy importante estar tranquilas, confiadas y seguras del lugar donde vamos a dejar a nuestros chiquitos.

Entonces, pensé en hacer una lista de qué es lo más importante para mí en un kínder:

CONGRUENCIA.

Se acabó la lista, eso es lo que quiero, no voy a meter a mi hijo a un Colegio súper religioso cuando nosotros hace dos años que no nos paramos en misa, no voy a meter a mi hijo a una escuela donde no comparto la filosofía, no me identifico con el sistema educativo, no hay área pedagógica, no fomentan el deporte, no me siento cómoda con la directora, no tengo nada que ver con las Mamás del colegio, debe ser un colegio lo más parecido a casa, desde nivel socioeconómico hasta costumbres, valores, etc.

Si estaban buscando una lista típica de qué buscar en el kínder de nuestros hijos, la encuentran en todos lados, pero se las dejo resumida, va más o menos así:

Que esté cerca de casa

Que esté dentro de tu presupuesto

Que sean grupos chicos

Que tenga buena reputación

Que esté todo impecable

Que tenga actividades extracurriculares

Que tenga atención personalizada

Que los maestros cuenten con la preparación necesaria

Que tenga áreas verdes

Que sea bilingüe

Que las instalaciones sean adecuadas y seguras

 

Mi tirada va mucho más enfocada a contarles la importancia de la educación preescolar, hoy en día llamada educación inicial, es una etapa primordial para la formación de los niños y hay que buscar ambientes sanos, seguros, donde desarrollen, estimulen y refuercen la autonomía, el desarrollo motor, autoestima, interacción, adaptación, lenguaje, aptitudes, actitudes, percepción auditiva, visual, entre muchas más.

Yo me metí hasta la cocina en las escuelas que visité, no estoy exagerando, no se queden con el discurso de la encargada de ventas y el folleto precioso, observen hasta el fondo, somos Mamás, sabemos observar a los niños, sus gestos, su ánimo, su carita, también a las Misses por supuesto, el tono, la vibra, eso. Hagan todas las preguntas que quieran, todas, no hay pregunta tonta, obvia ni irrelevante. Los colegios deben entender por lo que estamos pasando como Mamás primerizas y estén atentas al tacto al responderles, se van a dar cuenta de muchas cosas:

¿Cómo manejan la ansiedad de separación de los bebés?

¿Cómo funciona el proceso de adaptación si es que a mi bebé le llega a costar trabajo?

¿Cómo manejan el tema de “compartir” con los bebés cuando quieren usar el mismo juguete o quitárselo al compañero?

¿Tendré el contacto de alguien los primeros días para saber cómo va?

¿Si un día necesito traerlo más temprano al Colegio por mi trabajo es posible?

¿Respetan la hora de la siesta de cada uno, la van recorriendo o adelantando para emparejarlos?

¿Cómo me entero de los progresos de mi hijo?

¿Cómo se organizan para dar mamilas, papillas, cambiar pañales?

¿Quién entrega y recibe a los bebés?

¿Puedo conocer salones de otros grados?

¿Qué es lo que más trabajo les cuesta a los chiquitos en este salón?

Se me ocurren muchísimas preguntas, muchas de las mencionadas las hice en las escuelas que visité y me sorprendieron con cada respuesta en esas dos opciones de Colegios que traigo y que me tienen encantada. No puedo hacer más, toca esperar, esperar a que me confirmen si hay lugar, entiendo que le den prioridad a los hermanos chiquitos de los alumnos y está increíble, al colegio que finalmente entremos le agradeceré que hagan lo mismo con nosotros, así que de mi parte ya no hay más que hacer. Y no vivamos este proceso nerviosas, frustradas, para nada.  Al revés, a agradecer muchísimo que tenemos bebés sanos, fuertes, felices, con mamás abusadas e informadas que lo único que queremos es lo mejor para ellos y que no crezcan tan rápido por favooor. ¿A alguien más se le ha pasado volando su primer bebé? Yo no puedo creer que en seis meses ya voy a estar llevándolo a su primer escuelita, así sean 4 horas, me va a costar muchísimo, estoy segura. Y me da nervio, si, pero hay una gran posibilidad de que le encante la escuela que le escoja Mamá y es probable que, de ser así, esta sea la última vez que me necesite para una decisión tan importante. ¡Qué horror! Quiero que se quede chiquito diciendo MA – MÁ – MA – MÁ todo el día como ahorita, quiero congelar el tiempo, así de sentimental estoy. Díganme que no soy la única que lloró en el pastel de un año de su bebé ni el día que se soltó caminando solito. Eso sí, confirmo que amo con todas mis fuerzas ser Mamá y que es lo mejor de mi vida.

 

One Comment

  1. Q bonito escrito!!! 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼 , como todos los q he leido 👍🏼.
    Como siempre muy explicita, congruente y realista ….. muy mamá sin letras chiquitas 😊😊 …… m encanta tu estilo, ps siempre nos invitas a continuar leyéndote ( siempre he sido muy floja p leer y más cuando es pura letra! 😖 …. en la maestría m superprogramé 🤷‍♀️ 😆😆).
    M encantó tambien!!! Felicidades

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