Te invito a que, como yo, hagamos un reto de reinventar nuestros matrimonios. Ya sé, ya sé, apenas llevo dos años y poquito de casada y ya lo quiero reinventar ¿Qué me espera a los diez años? Pues cada dos años escribiré un artículo entonces, jajaja, no me preocupa para nada sentarme cada dos años a tocar base conmigo misma, a hacer un inventario familiar de lo que tenemos, lo que nos hace falta, las reglas que rompimos, los pactos nuevos, cómo van nuestros hijos, qué podemos mejorar, me encanta, me da paz y quiero hacerlo. Al final, va por nosotros y qué mejor regalo.
Este artículo se trata de invitarte a ti misma, a ti, que te está costando trabajo la rutina, que hay días que de verdad lo quieres matar, días que extrañas tu soltería, independencia, no rendirle cuentas a nadie, que extrañas muchísimo lo que era y cómo se sentía ser novios. A ti que hay días que estás esperándolo para cenar y llega sin ganas de platicar ni escuchar, solo agotado y tú también lo estás. A ti , que a veces sientes que el matrimonio debe ser mucho mejor de lo que tienes, que abrazarse a ver una película entera juntos sin estar cada quien en su celular no debería ser mucho pedir, que te molesten las respuestas como “Si”, “No”, “Ok”, “Lo vemos después” para temas que para ti son importantes, te parece una falta de interés gigante en echarle ganas a la plática y a la convivencia, porque si nos llegaran a preguntar si preferimos esperarlos a cenar o estar en nuestra cama en calcetines de pelitos viendo una serie, creo que ya saben la respuesta, así que es cosa de dos, si llegas lindo, cariñoso, contándome de tu día sin usar la casa de punching bag para todos los problemas en la chamba: CRÉEME, te recibo con filete mignon y en una pijama divina, lista para comernos a besos. Uno da lo que recibe, al menos así es como me gusta pensar que funcionan los matrimonios, los dos remando, de nada sirve remar solo, porque llega un día que te cansas y tiras la toalla, la lancha se hunde.
Si te ahogas, estoy para escucharte, abrazarte, si lo compartes y te abres conmigo. Si te ahogas y yo me engancho porque no compartes, ni sé bien qué pasa, nos ahogamos los dos. Y la familia que estamos construyendo. Así que para qué.
Casarse no es sinónimo de tirar la toalla ni descuidarse, de que no les importe subir de peso o no quitarse los pants, no rasurarse (tanto hombres como mujeres jajaja) de ya salir con la primera camisa y suéter que encontraron, por que “qué más da, al fin, voy con mi vieja”, de no echarle ganitas a traer unas mentas, abrir la puerta, decir algo bonito. Con fomentar las pláticas lindas, no me refiero a que todos los días nos digan “Qué guapa” o nos elogien sin parar, para nada, me refiero a sacar algo positivo, fregón que hayamos hecho juntos, un sueño nuevo, un plan en conjunto, algo nuevo que nos atrevamos a intentar y que si no sale, de menos nos dé horas de risas compartidas. “¿Viste a nuestro hijo hoy? Estaba vuelto loco en el parque”, “¿y si nos planteamos un nuevo hobby, un deporte, alguna afición que nos una y nos regale novedad? Creo que a veces, puede tratarse de algo tan simple como eso.
Es muy triste ver a quien más amas descuidarse, a mí me cuesta muchísimo trabajo entenderlo, punto número uno: POR SALUD, realmente sin salud no hay nada y veo muchos hombres y mujeres que se casan y pareciera que en vez de acta de matrimonio, firmaron un pacto de salud y amor eterno irreversible porque ya se casaron y ya la hicieron. ¿Habrá algo más irreal que eso? Así no funciona, yo se los digo de todo corazón, el que uno no le eche ganas al amor propio, a gustarle al otro, a estar sano, a cuidarse y quererse dificulta mucho todo. Y el matrimonio no necesariamente es para siempre, no den por hecho que van a estar juntos toda la vida, es una chambota y es chamba de los dos. Es muy cansado cuando uno se cuida muchísimo, siempre está mejorando temas físicos, emocionales, metas, proyectos, etc. y el otro nada más no jala parejo y además trae unos hábitos del terror. Lo veo muchísimo, en tantos casos cercanos, uno de los dos se descuida enormemente y le sorprende años después que no tengan cosas en común.
Si no te cuidas, no te estás queriendo nada. Y entonces, ¿desde dónde puedes pedirme que yo venga y te quiera y te dé, y te cuide, todo y más de lo que no te das ni tú mismo?
Dicen que el ejemplo arrastra y es así. Enséñame cuánto te procuras y te quieres y yo le sigo.
¿Pero les digo un secreto? La gente no cambia y hay que tener muy claro eso, no somos mamás ni papás de nuestras parejas. Ni sus terapeutas ni psiquiatras. Por eso nos invito a ser mucho más inteligentes que todo esto que está sucediendo. Poner reglas claras, límites de cemento, por fuerte que se lea, no negociables, a la hora de lo que damos y de lo que recibimos. Porque estamos enamoradísimas, sino no seguiríamos aquí, aunque a veces pensemos que seguimos solo por nuestros hijos, es falso. Créanme, si un día se llegan a querer divorciar, lo van a hacer, punto. Si de verdad eso es lo que llegan a necesitar, lo harán. No hay peros. Estoy partiendo de que somos mujeres enamoradas, listas, luchonas, que amamos nuestra familia, queremos que siga creciendo y sobre todo, estar con el hombre que escogimos hasta volvernos pasitas juntos.
¿De quién depende? De nosotras. ¿Por qué? Es la mujer la que decide cuando deja caer su matrimonio, casi siempre. La que elige si va a seguir luchando, perdonando, la que quiere ser la columna central que sostiene (no hablo de economía) a esa familia haciendo HOGAR. Esa sensación de HOGAR (y no casa) la crea la mujer. El calor de hogar casi siempre nace en las manos de una mujer que lo crea.
Entonces, poner límites. Eso es lo primero de este nuevo acuerdo matrimonial. Después, tengamos siempre vida aparte del matrimonio, el ocio es muy peligroso, y a lo mejor, aunque estés con tu bebé vuelta loca de arriba abajo, solo estás pensando “No pues sí, este hombre comiendo con sus amigos, haciendo su vida normal y yo aquí encerrada, no me he podido bañar, estoy fea, gorda, etc”. En cambio, si te dedicas en los ratos que puedes a algo que realmente te apasiona como diseñar muebles, hacer cotizaciones, vender cosas en Facebook, emprender en algo nuevo, escribir, pintar, leer, lo que sea, pero que mantenga realmente tu mente ocupada y enfocada en lo que hayas elegido, tu cantidad de discusiones va a bajar muchísimo. Yo dejé de discutir mucho cuando arranqué con este proyecto, amo estar ocupada, amo levantarme y ver mi agenda y decir: ¿A qué hora voy a hacer todo esto? Y lograrlo. Es una satisfacción inmensa, de verdad.
Pones tu energía en lo que te APASIONA, tu placer en algo propio y eso no se pelea con la pareja, al contrario, aumenta tu alegría, tu contento personal, tu realización, crece los temas a compartir con quien escogiste de compañero.
Hay hombres que se encelan de ese tiempo en el que el contento NO VIENE DE ELLOS O PORQUE ELLOS, y eso lo deben trabajar porque no significa que les quites nada ni los desatiendas, ni nada por el estilo. Complementas tus días, tu vida de esposa y mamá siendo (o intentando) la versión que soñaste de ti, trabajando en ti, generando para ti y desde ti.
¿Qué pasa con estas mujeres luchonas que hacemos todo? Le caemos mal al esposo porque aunque se los dijéramos antes, ahora les consta que podemos solas, y que ganamos dinero y que vamos al gimnasio y que estamos monísimas arregladas y que llevamos a nuestros hijos al pediatra, a visitar a las abuelas, a la ludoteca, natación, estimulación temprana, todo. Y que aparte estamos de buenas y contentas, con proyectos nuevos, somos aceleradas, conseguimos lo que nos proponemos y ganamos muy bien. ¿Y qué creen? Les caemos peor. Algunos no lo dicen y navegan con papel de esposos orgullosos, hay muy pocos que lo dicen sinceramente. Y perdón, pero esos poquitos son los verdaderos HOMBRES y todos tienen mucho que aprender de ellos.
Ahora somos nosotras las que estamos cansadas en la noche, a nosotras nos duele la cabeza de tanta junta, nosotras podemos pagar nuestras cosas y de paso, algo para nuestros hijos y esposo, encantadas. Pero quizá no les gusta porque vienen de ser hijos de Mamás que se quedaban en casa, que de trabajar ni hablamos, ese es el problema.
Nosotras no tenemos que bajarle a nuestro potencial ni a nuestras oportunidades de crecer en todos los ámbitos porque a ellos no les guste, o que nos digan que les gustaría más que estuviéramos quietecitas en casa. ¡Quietecita su abuela! Esa era la época de las abuelas, estar quietas en casa, a ver qué se ofrece y siempre disponibles.
No dejemos de luchar por lo que más queremos en la vida, no nos vuelve menos Mamás, menos esposas ni mujeres estar bien organizadas. ¿Mi consejo? No nos comprometamos a más cosas de las que podemos, porque sino se vuelven días de ansiedad, frustración, prisa, no, eso no es bueno para nadie.
Tengamos bien claras nuestras prioridades, eso es importantísimo y para adelante. ¡Claro que se puede! Somos muchas haciéndolo. Te invito a unirte a este reto conmigo, a soltar lo que tanto nos pesa, a hacer ese recorte de personal tan necesario en nuestra vida, a poner nuestra inteligencia antes que los arranques, a ponernos una barrera invisible en todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, donde a partir de hoy… Cuidamos muchísimo lo que permitimos que cruce nuestra barrera, porque las enfermedades más horrorosas así empiezan, reprimiendo sentimientos, guardándonos cosas, nos da tos, colitis, gastritis, dolor de cabeza, todo eso, son señales del cuerpo gritando ¡Párale, no te enganches, te estás haciendo muchísimo daño! No vamos a poder controlar millones de cosas que nos esperan en este camino llamado vida, ya me imagino todo lo que nos falta, venga, me gusta pensar que la vida no nos manda nada con lo que no podamos. ¡Venga! Vienen pérdidas, fracasos, duelos, crisis económicas, crisis amorosas, de todo un poco porque nadie se salva. ¿Pero qué creen? También vienen noticias lindísimas, logros, aplausos, diplomas, aniversarios, satisfacciones inmensas, besos, risas, brindis, bailar y bailar, tantas cosas.
NOS invito. A ti que me estás leyendo, a ti que deseo pasar contigo el resto de mi vida, a ti que tienes ganas de corregir y editar tus relaciones cada vez que haga falta, a ti, que sabes que para lograr lo que sea, hay que trabajarle duro. De afuera hacia adentro y al revés, a ti, que pones pretextos y culpas todo hacia el exterior, las circunstancias, la genética, el dinero, a ti, que tienes ganas de ir por la vida sin letras chiquitas…
¿Vienes?

Mel me encanto tu artículo 💕💞, es tan cierto todo lo que dices, tengo 6 meses de embarazo y hay días que extraño ser solo su novia y no su esposa 🙊, gracias por compartir esto con nosotras, y por supuesto quiero ir por la vida sin letras chiquitas 😜
Felicidades Evelia!
Te adoro siempre das en el clavo…yo voy por 10 años de casada y ha sido de todo un poco lo que has escrito… Pero es verdad si no te reinventas te revientas💋💋
Como Siempre la. Mejor!
¡Wow 10 ariadna!
Mel felicidades por tu página, soy esposo de una de tus “mamás sin letras chiquitas” me gusta pensar que soy uno de esos pocos “verdaderos hombres”. Encuentro mucha felicidad al ver a mi esposa haciendo lo que le apasiona y que se encuentra en el proceso de llevarlo al siguiente nivel para que además de disfrutarlo también le brinde satisfacción económicamente. Ella ya es mamá de un pingo de la misma edad que el tuyo y viene el segund@ en camino!
Felicidades a todas las mamás que son el motor en la vida de sus maridos, nos permiten disfrutar de momentos increíbles con nuestros chiquitos sin todo el behind the scene que es ser mamá!!!
Wow! Me encantan los comentarios de los papás, gracias por compartir Miguel!
Si voy Mel! Gracias por todas tus palabras exactas que le dan Alivio a mi alma y corazón. ❤️😘😘💕😊
¡Gracias Diana!
Totalmente de acuerdo con tu artículo. Es tan cierto lo que nos decían nuestros abuelitos o nuestros papás, que una relación es como una cuidar una planta, si no la riegas todos los días un día se morirá. Y por supuesto que es trabajo de dos, si uno de dos no rema uno solo no puede con la corriente. Excelente artículo
¡Gracias Mariana!
Probablemente me equivoco pero de repente se lee un poquito como si no estuviera bien tener días malos. Es decir, que un día de plano una o el otro no tenga ganas de platicar, no quiera comentar su día, esté un poco harto o cansado. Creo que esos días también son necesarios porque para eso está el otro, para tolerar, comprender, estar ahí a pesar de que la pareja no siempre va a ser la mejor versión de sí misma, y está bien! La cosa es que los dos le echen ganas todos los días, aunque algunos de esos días las ganas sean de 10% ya estará el siguiente día para echarle el 70 o el 80 o el 100% si es posible. Me refiero a que es muy bonito siempre querer reinventarnos, siempre querer salir de la rutina, siempre querer sentirnos súper energéticas, de buenas, y guapas, pero la vida no es tan mala en rutina! Son rutinas que hacen a las parejas crecer, que las enseñan a tolerarse y a amarse a pesar de 10, 20, 30 años juntas. Yo soy más de la idea de no satanizar la rutina sino de aprender a verle el lado positivo. Mis papás tienen 40 años de casados, y son mi pareja ideal (no solo están casados y ya, sino que su vida es bonita, se quieren, se respetan, se escuchan, se comprenden), y yo no vi que mi mamá o mi papá se estuviera preocupando por estarse reinventando y estar siempre de buenas, al contrario, creo que lo que los tiene juntos es lo contrario, abrazaron la rutina que hoy se sataniza tanto, y simplemente dejaron fluir, el amor… yo quiero eso! Los matrimonios ahorita son más de, “no caigas en rutina porque se enfada alguno y bye matrimonio”… en realidad no lo veo así. Definitivamente el matrimonio es de lo más complicado que existe pero también a veces nos ahogamos en un vaso de agua no? Si hay amor, si hay bases sólidas, si hay proyectos en conjunto, si hay admiración y respeto, no veo por qué entrar en rachas de rutina, pueda romperlo.
Es mi punto de vista.. en realidad tampoco considero que yo tenga la respuesta al gran dilema que es estar casada jaja.
Siempre fan de todo tu contenido. De todo! Porque en verdad me hace profundizar y me en-can-ta! Jajaja soy así de intensa también.
Besos!
Gracias por compartir tu punto de vista Angie!
Wow más certera imposible, ojalá nuestros esposos te leyeran y trataran de cambiar un poco su pensamiento hacia la mujer independiente pero al mismo tiempo necesitada del amor y protección de ellos.
Yo tengo 13 años casada y ahorita estamos en un punto donde el llega de trabajar y si bien nos va platicamos 5 minutos, por q le gana el sueño o se pone a ver su serie, y cada quien ya duerme en su orilla de la cama, siento un abismo enorme entre los dos, me da miedo porq siento q nuestra relación ya se esta enfriando, ojalá me pudieras dar un gran consejo y juro q cuando des consultas ahí estaré al pie del cañón.
Me emociona mucho la idea de poder viajar con mis amigas, pero a mi esposo no le late nada la idea, me choca el tener q estar convenciendolo. Q hago???
¡Gracias Paola!
Llevo 14 años de casada y si pasas por todo eso, y el punto de hacer otras cosas es fundamental casada termine mi tesis y una maestría y me sentí diferente, hoy lo necesito me siento aburrida solo estando en casa quiero hacer otra cosas pero no se que me detiene😔
Wow 14 Blanca!
Muy cierto todo lo que escribes, yo este año pasado y este año que va corriendo he trabajado muchoooo en todo eso respecto a mi y nadie más que a mi.muxho tempo atrás fue todo mundo primero y luego yo. Estuve casada mi matrimonio fracaso y esa mochila la cargue por mucho tiempo pero me liberé y comencé a trabajar y enfocarme en mi, no tuve bebés pero no pierdo la esperanza de que Dios me permita ser mamá en un futuro. Fíjate que leyendo la primera parte respecto al matrimonio me acordaba mucho del libro que leí «los hombres son de Venus y las mujeres de Marte». Y de verdad me ayudó abrir más mi entender hacia ellos y poder dejar ir Muchas cosas. Sigo aprendiendo, la vida es una escuela y si aveces uno no se entiende así mismo pues imagínate a dos personas. Lo importantes es saber identificar. Gracias nuevamente. Bendiciones.
Gracias Rosie!
Me encanta todo lo que dices y no lo podrías haber dicho mejor!!
Yo llevo 3 años de casada y 6 meses de ser mamá, y cada etapa le da un giro a la vida del matrimonio, pero todo está como dices en «editar». Habrán altos, habrán bajos, un hijo te puede alejar si dejas que eso pase pero a la vez si te pones las pilas te puede unir cañón. Está en ti ponerte las pilas y estar en el mismo canal, arreglarte para verte bien no solo para el, sino para ti, para sentirte bien contigo misma.
¡Gracias Aline!
Me encanto 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼
Gracias Mafer!
Tan cierto !!! Q facil es ser cieg@ con los ojos abiertos!!! Lo único que no se puede recuperar en esta vida es el tiempo 💟
Así es Lau
Mel que buen artículo, me dejas reflexionando y es verdad lo que dices, está en nosotras echarle ganas y ver por nosotras mismas, así proyectamos lo que somos y por ende jalamos al esposo a nuestra dinámica. Yo antes hacia mucho ejercicio, ahora según yo ya no me da tiempo por mi bebé y el trabajo y me siento terrible por eso. Es momento de replantearme prioridades y pensar en mi. Me encanta lo que escribes.
Exactamente María
Gracias por darte este tiempo mel, me tuviste con el nudo en la garganta todo el tiempo y en la parte de «…hacer ese recorte de personal tan necesario en nuestra vida, a poner nuestra inteligencia antes que los arranques» me quebré, me encantó. Invitación aceptada, hay que reeinventarnos.
Invitación aceptada, me encanta leer eso.
Wooooow hasta me sacaste lágrimas es real todo este proceso de matrimonio y que a veces te descuidas porque ya estas con alguien me hiciste ver tantas cosas, me encantaron tus palabras gracias
¡Gracias Faby!
Increíble!! De verdad todo muy cierto, gracias mel
¡Gracias Lorena!
Me encanto. Todo lo que dices es verdad. Muchas gracias por resumir tan buenos puntos. Eres un gran ejemplo a seguir para muchas mujeres. Porfavor nunca dejes de expresarte y compartir con nosotras porque nos motivas muchisimo!!! Gracias!
¡Gracias Silvia!
💓💞 amooo estoy segura de que eres la voz de muchas y muchos que se quedan callados, estoy en tu barco y muchos deberían subirse… me molesta lo digo, me gusta lo digo, quiero lo pido, no se puede me lo compro, porque por que puedo y por que tengo, por que me case para toda la vida para ser feliz para aprender uno del otro pero también para que se den cuenta que las costumbres y los tiempos cambian algo que debemos de tener claro hoy, es que las mujeres ya no somos como las de antes y podemos hacer todo aquello que idealisemos… yo si voy 🙋🏻♀️
¡Gracias ale!
Te aplaudo Mel!! A mis 21 años de casada te leo y me reconozco en tus palabras , cuesta tanto reinventarse , no dejarse llevar, el esfuerzo es enormee, pero la rutina es , lo sé, mil veces peor . Lo mejor: nunca es tarde y siempre, siempre , siempre hay manera de hacer más y mejor. Felicidades! 👏🏻
¡Gracias por leerme!
Un post muy interesante. Muchas gracias por la ilustración. Saludos.