Ser Mamá sin dejar de ser esposa y mujer

Matrimonio y vida en pareja Mom Life

Ser Mamá sin dejar de ser esposa y mujer

En muchísimos casos, ese tipo de mujer (como yo) que mata por ser mamá, no parece ni darse cuenta de que deja atrás, muy de lado al esposo. Se vuelca en su nueva felicidad, toda su vida soñó con esto, dar vida, los niños con ella a todas partes, nada la hace más feliz. Y en esa “nada” está el esposo. Son MAMÁS y punto. ¿Qué pasa? El esposo se vive como un semental, le dio los hijos que ella soñaba y lo dejaron detrás. Esas Mamás que viven POR Y PARA sus hijos y nada más, las hay en todos lados. Generalmente se descuidan, se dejan, engordan, dejan de perseguir sueños propios, vocación (si la hubiera, la abandonan. Si no dio tiempo de descubrirla, qué importa). El esposo las va reconociendo cada vez menos. Su carácter, sus arranques, su cuerpo (y ahí, no falla. ¡Qué! ¿Me querías por mi cuerpo, es lo único que te importa?) Esas son las respuestas. Defensa y más defensa.

El esposo sigue su chamba, sigue de proveedor (así se viven, que es lo más triste) sigue frecuentando a los amigos, echando taco de ojo a donde va, se supera profesionalmente y se vive SOLO. Así llegue a una casa con 4 niños y su mujer, está solo, por dentro y por fuera (aunque lo ronden a decir Buenas noches).

Esa mujer, muchos años después, es la misma que no quiere soltar a los hijos, que los sigue, los persigue, los espía, su mundo, todo, está entre las manos de sus hijos. No les va a hacer fácil la salida de casa cuando griten por independencia, no ve su vida sin ellos. Y ¿qué pasa TANTAS veces? Apenas se casa el último de los hijos y el papá ya está empacando. Ya no hay A QUÉ quedarse, ya no queda nada en esa casa, no recuerda la risa con la mujer que escogió, se cayeron los puentes que los unían, se derrumbó ese sueño compartido. Lo compartido hace años que no existe. Ya no comparten amigos ni química ni ganas de nada juntos.

¿Qué estamos haciendo mal nosotras y ellos? ¿Cómo vamos a lograr no dejar de ser mujeres por ser esposas y mamás?

No lo sé, ustedes díganme. ¿Cómo se le hace? Yo, hasta ahora empiezo a ver la luz, jajaja, hace algunos meses iba fatal, no me movía de casa, corría a bañarme quince minutos antes de que llegara mi esposo, de pasarme un cepillo ni tiempo había, comía cualquier cosita por falta de tiempo y energía, mis últimas búsquedas en Google se resumían a:

¿Voy a volver a descansar algún día?

¿Mi cuerpo regresará a la normalidad?

¿Cómo no estar enojada con mi esposo ahora que tuvimos un bebé y él sigue con su vida normal?

Pros y contras de tener un hijo único.

Mi bebé tiene casi 9 meses, ahora ya recuperé mis espacios, mi cuerpo, aprendí a delegar tareas y ceder ciertas responsabilidades. Estén atentas a no repetir patrones, observen a fondo a los tipos de Mamás que tienen cerca, amigas, suegras, tías, mamás de amigas, sin afán de juzgar, simplemente siéntense a observar lo que admiran, respetan, lo que va con ustedes y lo que no, los valores que quisieran inculcar y los que no les gustaría repetir en casa. Pongámonos a trabajar en no cometer los mismos errores y en aprender de las Mamás ejemplo, cada quien tendrá las suyas. No hay Mamá perfecta pero acércate a quien, bajo lo que tú busques, más se le parezca.

Si la vida pasa así de rápido y los hijos crecen por segundo, no dejemos para después lo que podemos frenar ahorita, conductas en casa, ser ejemplo de cero amor propio por nuestros hábitos, de no pelar al esposo, de no darle importancia a lo que tenga que decir, no fomentar la convivencia por desvivirnos por todo menos nosotras mismas, es totalmente incongruente.

Veo muchas Mamás con hijos ya grandes, que continúan con pésimos hábitos, vida sedentaria, justifican todo con “Es que soy Mamá” y no viene al caso. Lo que están diciendo es que los hijos les causaron convertirse en la peor versión de sí mismas. ¿Qué creen que piensen ellos? Yo les digo “Mi Mamá se dejó ir, es muy fodonga, no hace nada y está encima de mí todo el tiempo”. ¿Malagradecidos? No lo sé pero todos en algún momento lo pensamos de nuestra Mamá cuando no teníamos ni idea de lo que implica serlo. El punto ahorita somos nosotras, que seamos congruentes, si cuidamos así a nuestros hijos, les escogemos la ropa, los llenamos de crema cada vez que salen de la tina, les hacemos papilla en casa porque se merecen lo mejor ¿Y a nosotras –máximo- nos da tiempo de ponernos crema dos veces a la semana, comemos en veinte minutos y ni tiempo de leer un libro, avanzar en nuestro nuevo proyecto, ir al manicure o a cortarnos el pelo porque… ¿no nos da la vida?

Lo estamos haciendo todo mal y nos invito a ponernos una rutina, organizarnos mejor. No hablo únicamente de los tiempos, la agenda, los compromisos, organizarnos de adentro, nuestras prioridades. Nos quejamos de que la vida del esposo no cambia nada, no se embarazó, no tuvo que parir, no se tuvo que recuperar, no tuvo una bomba hormonal acompañada de un bebé, no tuvo que pasar por el espantoso postparto, no. Pero bastó un segundo para ver al amor de su vida volcarse hacia una nueva personita, ver al amor de su vida desvivirse y enamorarse de alguien más, que aunque sea suyo, no es él.

Llevo dos meses y medio de haberme retomado, me siento a desayunar, camino aunque sea veinte minutos al día, me obligo a comer bien, espero a mi esposo a cenar de buenas, antes lo esperaba ya en bata, hecha pomada y le decía “Apúrate que por buena onda te esperé y me muero de sueño” jajaja, lo bueno es que me di cuenta a tiempo y eso es lo que hay que hacer, se vale que la maternidad nos convierta en Doña Florinda un tiempo, se vale que realmente no tengamos energía para nada pero reaccionemos y pongámonos un tiempo. Ya, venga, cada quien determina el suyo, pero comprométanse con ustedes mismas y de cambios chiquitos llegan resultados increíbles. La satisfacción que da estar organizadas y retomarnos es enorme, lo agradecemos nosotras, nuestros hijos a la larga y nuestra pareja, sin duda. Además, viene lo bueno, como siempre les digo, esto apenas empieza. Las desveladas de ahorita estoy segura que no se comparan con esperarlos cuando vayan a una fiesta, al antro, su primera decepción amorosa, primer día de trabajo, la complicada adolescencia, uff, entonces cuidémonos mucho que nos necesitamos fuertes, enamoradas de nosotras mismas y dando el ejemplo que nos hubiera encantado tener en casa o el que tuvimos, cada quien tiene su historia, duelos, heridas, miedos y un muy largo etcétera.

Si nosotras no nos cuidamos y queremos como merecemos ¿Quién lo va a hacer?

 

 

5 Comments

  1. hola, mi nombre es alejandra, estoy apunto de cumplir 24 anos, tengo 1 y medio de casada y la verdad soy muu feliz con altos y bajos como en todo pero amo a mi esposo y se que el me adora tambien, somos un matrimonio joven con demasiadas metas en la vida, y decidimos esperar con los bebes, pero vaya sorpresa! en el mes de junio tuve un retraso y ahora espero un angelit@ de 16 semanas y estamos muy felices ya te imaginaras todo lo que nos vino a cambiar este bebe mas sin embargo lo esperamos con todo el amor del mundo, pero ahora se vienen un sin fin de miedos para mi, tengo todos mis sentimientos a flor de piel, me la paso leyendo tus post y en algunos me identifico mucho no quiero dejar de ser buena esposa y quiero ser buena mama, ojala me leas y me des algun consejo, muchos saluditos para tu hermosa familia.

    1. ¡Felicidades Alejandra! Vienen más artículos de tips, miedos y todo sobre el embarazo, bienvenida. Todo va a salir bien, viene lo mejor de tu vida.

  2. Amo todos tus artículos, pero este te quedó como anillo al dedo para mi…
    Tengo 3 hijas toda mi vida he vivido por y para ellas.
    Cansada y agotada casi todo el tiempo para ser LA MEJOR MAMÁ, y no no se puede si no estás bien contigo.
    Mi esposo me apoya enormemente y aunque hemos pasado muchos altibajos a lo largo de 21 años de casados el siempre me ha apoyado en conseguir «algo para mi, algo mio» algo que no sólo sea cuidar niñas.
    Hoy la más grande ya está en la Universidad haciendo sus sueños y su vida…
    Yo ahora después de muchos años entendí que necesito tiempo para mi, no ser egoísta, pero se necesita un respiro desde ir al spa hasta irte a cenar con tus amigas.
    Estar bien contigo y con tu pareja…
    Total los hijos toman su camino y poco a poco se van yendo a hacer su vida.

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