Cuántas veces hemos dicho: “Ahora sí, es el amor de mi vida”, “Este es el bueno” ¿Cuántas? Empieza como a los quince, ¿no? Y así va, a los dieciocho, a los veintitrés, etc. “El amor de mi vida” lo dices con verdad, sinceramente y convencida. Pasan y pasan los años, las decepciones, los hubieras, los perdones, la vida. Lo único seguro en la vida es la muerte y los cambios. Entonces, claro, cada temporada tiene el amor de su vida, el que se ajusta a lo que en ese momento quieres y sueñas. A lo que ERES y buscas. Y cambiamos, ahí es donde nuestras metas se van transformando.
En mi época de duelo, cuando perdí a mi Papá, estaba muy enojada, triste, vacía, desde ese ánimo, me aseguré de andar con alguien que me generara adrenalina, que yo me sintiera en riesgo, estaba tan triste que necesitaba sentir algo, íbamos en su moto a todos lados, corrí a comprarme chamarras de piel para parecernos un poco. Él era antrero, dueño de antros y restaurantes, me dediqué a tomar, bailar y desvelarme durante casi cinco meses. Por supuesto, ahí surgieron las broncas con mi Mamá, empecé a retarla, cosa que jamás había hecho, a no respetar el horario de llegada, faltar a responsabilidades por estar desvelada, cruda y castigada, a mis 24 años. Me envalentonó tanto ese amor y ese mundo que decidí irme a vivir sola, súmenle que el novio de mi Mamá me acababa de pedir su mano. Aclaro que mis papás llevaban 16 años divorciados cuando él murió, ella estaba totalmente en su derecho, pero para mí fue una bomba. (Siempre lo es para los hijos por mucho que estén en su derecho).
Total, ahí voy a hacerme de un departamento a seis cuadras del de mi novio, renuncié a mi trabajo y la hice de antrera esos meses, de esas veces que tienes un puntito de porcentaje en un negocio y te sientes la dueña del lugar, así yo. No me perdía un jueves, viernes o sábado de ir al antro. ¿Era feliz? La verdad, sí. No hacía más que tomar drinks de mezcal, bailar y estar con mis amigas y mi novio. Vivía de noche, dormía en el día, estaba agotada todo el tiempo pero arreglada, guapa, con la mejor actitud y bailando sin parar. Cuando te das cuenta de que ese ritmo de vida realmente te está haciendo perdértela, es donde reaccionas y lo frenas. Eso era todo menos vida.
Ya en mi departamento nuevo, acababa de cortar con él, pensando qué seguía…
Y lo confieso: pensé regresarme a casa de mi Mamá pero mi orgullo estaba de por medio, y en este caso, mi orgullo iba por delante. Así que me quedé, jajaja. A lo que voy con este ejemplo es que no se condenen por haber estado en una relación conflictiva, tóxica, sin admiración, sin respeto, sin lo esencial. Al final son las mejores lecciones. Y se trata de aprender.
Me llegan mails de lectoras donde me cuentan de sus relaciones, generalmente me platican de ellas ya que terminaron, porque a nadie le gusta verse y aceptarse sumergida en ello. ¿Verdad? Y no es culpar al otro, acuérdense de que no se vale navegar con bandera de víctimas cuando somos voluntarias. Seguramente también hemos sido la relación tóxica de alguien, todos hemos tenido nuestras malas épocas, inseguridades, días o semanas de sentir un vacío inmenso, mucha soledad, broncas en la chamba, en casa y demás. Además, la que decidió entrar a un mundo en donde no venía al caso, fui yo. Y lo bailado, de verdad, nadie me lo quita. Creo que hasta eso, viví mis etapas correctamente, ahorita de Mamá, no estoy buscando planes los viernes como loca ni viendo dónde tomar o con quién encargar a mi bebé para estar dos días hecha pomada, no, ya no estoy en esa onda, yo escogí ser Mamá, si una vez al mes tenemos algo padre, soy la primera en correr por mis tacones, arreglarme y pedir perlas negras, sí, una noche al mes, lo disfruto, amo ligarme a mi esposo, jugar a novios, nos encanta la fiesta pero agradezco que los dos tengamos muy claras nuestras prioridades.
Les conté a mis amigas que iba a escribir sobre este tema y me decían: “El amor de mi vida ahorita soy yo”, “Cuenta del que me emocionó a lo tonto”, “Todos son iguales, pon eso”, “Ya no hay hombres en México”, “Hay que esperar a que los que nos gustan se divorcien”, “Es que de verdad ya no hay solteros que valgan la pena”, “Deberíamos congelar nuestros óvulos, ya tenemos treinta”, “Ya, con mi próximo novio me caso, me vale, quiero ser Mamá, no abuela” ¡ALTO POR FAVOR! Así las frené, ya que soy la única casada de ese grupo y me sentí con la responsabilidad de hacerlo. En el tono más lindo les expliqué que casarse no es la meta y que a los treinta, no es fracaso no estar casada y con hijos.
Porque entiendo perfectamente que mueran por despertar en pareja, con anillo de compromiso y de casada en mano, acompañada, formar una familia, ser la señora de la casa y de una vez por todas, irse de casa de sus Papás. Todo esto lo entiendo, pero por favor no se conformen, no se casen a lo menso. Va a sonar muy cursi, lo sé, pero antes de casarse sean ustedes mismas el amor de sus vidas. Real, sincero, estén a gusto con ustedes un viernes en pijama en casa, disfruten una copa de vino y cocínense una pasta sin estar pendientes de la vida de todos los demás en Instagram, viajen solas, a donde sea, Cuernavaca, Tepoztlán, San Miguel de Allende, Nueva York, Madrid, lo que cada una pueda y se le antoje. Olviden a ese ex que las hizo pedazos, el ex que les habló de casarse y las mandó a volar, la culpa con el ex al que tú le fallaste, al que engañaste y te cachó, la historia que tengas, suéltala conscientemente. El otro día leí una frase que me llamó mucho la atención “Está tan de moda soltar que ya nadie se preocupa por sostener” y por eso agregué “conscientemente” inmediatamente después de la palabra “soltar”. Si para ti soltar es evadir, negar, hacer como que no pasó, jugar a la mujer picuda que olvida en tres segundos y nadie le puede hacer daño, lamento informarte que -a la larga- este modus vivendi te va a hacer pedazos y te va a costar muchísimo trabajo acercarte de verdad a una pareja sana. ¿A qué me refiero con soltar conscientemente? Agradece lo poco o mucho que te dieron o diste, valora que la nueva tú es capaz de reconocer lo que estuvo bien, mal y pésimo de los dos, perdónalo y perdónate. Cierra el ciclo conscientemente, llora, enójate, muérete de risa, lo que sea que te cause pero siente, tú solita, sin audiencia, SIENTE con mayúsculas. Y a partir de ese sentir vive la vida que tú quieres llevar. Claro que hay hombres en México, solteros, guapos, trabajadores, educados, responsables, como también hay buenos para nada, feos, maleducados, infieles, irresponsables, hay para todos los gustos. ¡Y de mujeres, lo mismo! Decían mis pacientes casados que ya están más bravas que los hombres. A lo que voy es, como en cualquier lugar del mundo, hay de todo. No te cierres, decreta lo lindo, lo que quieres, lo que mereces, lo que te encantaría. Nadie quiere salir con alguien que se la vive mentando madres de las relaciones y menciona a sus ex novios en cada salida.
Les dejo el tuit que escribí hace años porque siempre he creído en cerrar ciclos correctamente. Creo que hacerlo así me permitió estar realmente abierta a conocer, al matrimonio, a que llegara el hombre que yo siempre había estado buscando. Nadie es perfecto, ni cerca, pero sí puedo decir que me tardé en valorarlo al igual que él a mí y ahora que lo hacemos, tres años después, de verdad nos va mejor que nunca.
«Suelta el pasado, si no ¿Con qué manos me abrazas?»
A los amores de mi vida: Gracias. Gracias de corazón por enseñarme todo lo que quiero y sobre todo lo que no. Gracias por las carcajadas, los detalles, la convivencia, por alentarme y desalentarme, aguantarme en mis peores y amarme así en mis mejores rachas, por ubicarme cuando estaba desubicada, aplaudirme cuando logré mis metas, estar ahí cuando más lo necesitaba, gracias por formar parte de la mujer que hoy soy. Mis ex novios, mi Papá, las que fueron mis mejores amigas, mis ex jefes de chamba, un millón de gracias. Ellos son los que ya no están, los amores que siguen conmigo les seguiré agradeciendo en persona siempre.
Al escribir este artículo me di cuenta de que siempre me he puesto primero, que yo realmente he sido el verdadero amor de mi vida porque los demás eran complementos, tuve novios increíbles, relaciones tan lindas, otros tropiezos, de los grandes, jajaja, pero al final agradezco haberme puesto a mí por delante. Aún cuando estaba triste, enojada, dolida, incluso en ese momento estaba consciente del por qué de mis decisiones, lo agradezco, ir a terapia te da un nivel de consciencia que no todos tienen. Se los recomiendo muchísimo. Me pregunto ahora que soy esposa y Mamá ¿Puedo tener dos amores de mi vida? ¿Puedo seguirme poniendo a mí por delante? ¿Está mal? ¿Será que no entendí todo lo que he estudiado sobre los hijos? ¿Ya se me olvidó que son prestados, que vuelan, que harán su vida y que a quién realmente escogí es a mi esposo? No lo sé. Lo dejamos para tema de próximo artículo. Con lograr que una de ustedes se detenga en este mundo lleno de prisa, estrés y ansiedad en el que vivimos y se permita soltar para volver a sentir me doy por bien servida.

Wow Mel, me encantó. Me sentí súper identificada, aliviada, lloré, sonreí… y sobre todo invitas mucho a la reflexión. Gracias por compartir.
Gracias por leerme Merch y por contarme que logro mi meta de invitarnos a reflexionar juntas.
Que hermoso BLOG!! Era lo que necesitaba escuchar, gracias por compartir tu experiencia que de tantos consejos este fue el que me hizo llorar y entender el poder de soltar y agradecer!
Me encanta haberte podido ayudar, gracias por leerme Valeria.
Estás MUY MUY picuda !!! Me caso en un año y que gran camino me haces ver hacia adelante pero sobretodo, ¡real! Gracias por tus palabras realmente me inspiran!! Me encanta que es el único blog que veo que es realista y crudo en el sentido de poner la vida tal cual es, no como las fotos de bloggers de moda. Gracias por enseñarnos que es SER mujer en todos sus aspectos
Estás MUY MUY picuda !!! Me caso en un año y que gran camino me haces ver hacia adelante pero sobretodo, ¡real! Gracias por tus palabras realmente me inspiran!! Me encanta que es el único blog que veo que es realista y crudo en el sentido de poner la vida tal cual es, no como las fotos de bloggers de moda. Gracias por enseñarnos que es SER mujer en todos sus aspectos
Te agradezco muchísimo tus palabras Katia. ¡Bienvenida!
Que bonito escribes Mel!!! Tienes toda la razón, todas las personas que pasan en nuestras vidas vienen a enseñarnos algo, a forjar la persona que somos en este momento!! Gracias por compartir tus historias y hacerme ver las cosas de otra manera!!
Amo! Es tan fácil olvidar el amor propio, pero es tan bello cuando alguien como tú nos inspira a no olvidarlo y trabajar en ello. Gracias por escribir y compartir tu tiempo! 🙂
¡Gracias Brenda!
Me llego muchísimo tu articulo , gracias por expresar lo que no podemos nosotras y ponerlo claro.
¡Gracias Jaki!
Me encantó este artículo , y si urge la continuación por favor 🙏!!!
¡Gracias Karla!