¿Blogger Yo?

Sin letras chiquitas

¿Blogger Yo?

Sigue sin gustarme la palabra “Blogger”. Claro, depende de quién me la diga, nada tonta. Si una empresa padrísima está buscando bloggers para una campaña increíble, ahí no me molesta. Cuando me pregunta gente que no conozco en reuniones o cenas que si soy Blogger, les contesto: “Si, pero no una Blogger superficial, yo hablo de cosas importantes” jajajaja. ¡Qué pena! Lo que causan los estereotipos y el miedo a lo que piense la gente. Aparte, estoy segura que me apuro a aclararlo, porque lo primero que pienso cuando alguien dice Blogger es: Mujer súper arreglada, moda, quinoa, kale y proteína. Y yo siempre en jeans, muy mona (pero no súper arreglada de salón) chopeando el pan directo en la mantequilla en los restaurantes porque siempre tengo hambre, jajajaja. Entonces, mi mecanismo de defensa es aclarar rápido que soy una Blogger diferente para que no me juzguen.

¡Qué flojera vivir así! Y de eso les quiero hablar, empezando por el miedo al qué dirán, no les voy a decir que lo que opinen los demás no importa, que no hagan caso, que los ignoren, porque sería incongruente de mi parte. Yo crecí cuidando mis decisiones, elecciones y acciones alrededor de este miedo. A mí siempre me importó mucho, me sigue importando, pero diferente y se los quiero compartir.

Desde que tengo memoria, si moría de ganas de escribirle a mi novio, no lo hacía porque me iba a ver “rogona”. Si moría de ganas de ponerme tal vestidito y sabía que me veía muy bien, no lo hacía porque enseñar mucho era de “pirujas”. Si moría por darle un beso, o muchos, a un hombre con el que llevaba semanas saliendo, no lo hacía porque “hasta que seamos novios”. Así, TODA mi vida.

Imagínense el trabajo que me costó lanzar el blog. Fue como encuerarme de un día a otro ante 5,000 personas, que ahora ya son más de 15,000 y hablar directo a la cámara, escribir, compartir lo que siento, lo que admiro, lo que no soporto, en fin, toda yo, ahí, sin letras chiquitas.

Y déjenme decirles, que si no lo han notado, estoy ENCANTADA. Ser yo, mostrarlo, compartirlo, sin miedo, sin tapujos, sin vivir preocupada por el qué dirán. ¿Saben qué? Tampoco es como que la opinión de la gente, amigas, familia no importa, sino que aprendí a TOMAR LAS COSAS DE QUIEN VENGAN. Así sea tu Mamá, tu cuñada, tu prima, tu amiga, hazte las siguientes preguntas:

  1. ¿Admiras a esa persona?
  2. ¿Admiras sus decisiones, la relación que tiene con su pareja, con sus hijos, su vida en general?
  3. ¿Te interesa muchísimo su opinión sobre cualquier ámbito de tu vida?

Si la respuesta es a cualquiera de esas preguntas: Escucha lo que tenga que decir, tómate en serio sus palabras, date chance de recibir la porra o crítica y ver lo que sientes, lo que te causó y trabajar en ello.

Si la respuesta es NO a cualquiera de esas preguntas: Mándala a volar, directito. No pierdas energía en gente que no admiras, que no te interesa lo que opine y que francamente ni respetas.

Es como ir con un dermatólogo lleno de granos o con una nutrióloga con obesidad. ¿Te quedarías a escuchar su discurso lleno de promesas cuando ni siquiera a ellos les funciona? Claro que no. TOMEN LAS COSAS DE QUIEN VENGAN.

Y hablando de esto, de gente real, quiero compartirles esto que llevo pensando varias semanas…

Veo a muchas bloggers subiendo cosas que no son reales. Y me encantaría que dejaran de engañar a la gente diciendo que desayunan, comen y cenan pizza teniendo ese abdomen, tienen una responsabilidad ENORME con sus seguidores. Parece que no se dan cuenta. Lo único que van a causar es ser partícipes de tantas chavitas con trastornos alimenticios. Me consta que muchas de ustedes ni siquiera se comen lo que publican, de todo corazón, hacen mucho más daño del que creen. También veo famosas recomendando productos que son súper dañinos para la salud a cambio de un cheque. ¿No se dan cuenta que habrá muchísima gente que correrá a comprarlos? Gente que confía en que están siendo sinceras, reales. ¿No les importa? No las veo hablando de los sentimientos, de los días que sentimos un vacío, que extrañamos como locas a alguien, de lo que nos duele, angustia, asusta y paraliza. ¿Eso no vende? Traten a sus seguidores como tratarían a sus hijos, aconséjenles lo que les hubiera gustado que les aconsejaran. No digo que esté mal hacer colaboraciones con marcas, cobrar, YO LO HAGO, también es mi trabajo, pero únicamente con productos que realmente conozco, he probado, utilizado y duermo tranquila de recomendarlos. Me da muchísima tristeza ver a mujeres que consideraba picudas recomendando cosas que ellas serían incapaces de tomar con tal de cobrar una lana. Soy de la idea de que todo en esta vida se regresa, abusadas. Me escriben muchísimas chavitas diciéndome que llevan la dieta o consejos de tal Blogger y que no logran nada, que han empezado a vomitar, que si las puedo atender en mi consultorio. Y ahorita, no me da la vida para recibir pacientes, las he tenido que referir con alguien más, pero si me da muchísimo coraje que no vean hasta dónde pueden llegar sus publicaciones. ¡Por favor! Tengan más cuidado. Chequen sus estadísticas de Instagram, a mí me siguen niñas de trece años y ¡Muchas! Y yo no soy fit ni fashion, soy una Mamá normal. Imagínense la cantidad de chavitas que las siguen a ustedes. Se los dejo de tarea y, de corazón, no sean egoístas.

Ser Blogger es un arma de dos filos. Así como es increíble conocer tantas marcas, productos, que te busquen, te manden regalitos, firmar contratos, hacer colaboraciones, conocer gente increíble, lograr que tus experiencias le sirvan a alguien, causar empatía y alivianarles ciertas cosas. Si. Pero del otro lado, también es exponerte mucho, al final del día al compartir tu vida, la gente se siente con el derecho de opinar sobre ella. Y lo entiendo, pero te arriesgas a recibir críticas, comentarios negativos, ataques, etc. ¿Les cuento algo? A mí eso no me afecta para nada, realmente no ha habido un comentario de alguna hater que me duela o me haga dudar de si seguir con este proyecto o no, no sé si algún día me pase, pero hasta ahora al revés, me dan contenido para el blog y aparte los publico y mis seguidoras se ponen bravas y me piden que les diga quién fue para reportarlas. ¡Las amo! La regla número uno de mi blog, desde que arranqué, fue que todo es anónimo, así que jamás revelaré nombres.

Ustedes no tienen una idea los mails que me llegan, las historias que me cuentan. Es impresionante la confianza que me dan y la valoro cada segundo. Jamás me imaginé que este proyecto pasara de escribir artículos y tener algunas visitas en mi página.

Entonces, sí, soy Blogger. Mamá Blogger. Y les juro, que lo que publico, me lo como, lo que cuento, lo hago, lo que recomiendo, lo he probado. Me comprometo a ser una Mamá sin letras chiquitas siempre, con todos ustedes porque amo este proyecto, amo compartir mis tropiezos, éxitos, sueños fracasos y metas con cada uno de ustedes.

De mi parte, gracias, gracias infinitas por confiar en mí, estar aquí, ver mis videos, leer mis artículos, participar en los temas, mandarme sus comentarios. ¡Gracias por apoyar a una Mamá sin letras chiquitas que apostó todo! Las invito a hacer lo mismo, cada quien desde su zona de confort tome una decisión que les ponga la piel chinita, los nervios de punta y les cause una emoción máxima. A eso venimos a esta vida ¿O no?

 

8 Comments

  1. Mel,
    Yo por eso te leo y comparto con mis amigas lo que escribes.
    Felicidades por crear un espacio real, por hablar con la verdad, por ser tu y una pagina interesante en la que siento empatía como mujer y no soy mamá todavía.
    En lo personal yo hace tiempo deje de seguir a bloggers que postean ropa y las cosas que hacen y compran….en mi opinion, no dejan nada más que querer aparentar tener una vida «perfecta» cuando nadie la tenemos.

  2. Mel que padre saber que este proyecto te permitió liberarte de ese tan famoso «que dirán».
    A mi en lo personal jamás me importó pero está ese otro lado de la moneda; cuando desde chica no te importa resulta difícil encajar, tu lo sabes bien yo en el Miraflores era la rara… jajajaja pero poco a poco creces y vas encontrando tu lugarcito, tu círculo y tu propia voz y te das cuenta que a veces lo más bonito y delicioso de la vida es justamente el NO encajar, el ser tu mismo con lo que te importe y lo que no y con lo que TÚ decidas que es importante.
    Muchas felicidades por permitirte «encuerarte ante todos» para hacer este proyecto que a tantas nos ha dado un lugarcito en donde nos sentimos comprendidas independientemente de si somos mamás o no.
    Que sigas disfrutando de esas «letras chiquitas» que todas tenemos pero que tu con muchísimo valor te has atrevido a compartir, dejándonos ver a todas que NADIE tiene la vida perfecta, que lo importante es ser felices con lo que tenemos y lo que no.
    Besos!

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