No saben qué trabajo me costó escribir esto, me tardé días dándole vueltas, el posparto es lo más impactante que he vivido, aunque mi familia, esposo y amigas dicen que no me veía tan mal, que ni me quejaba tanto, que enflaqué rapidísimo, que siempre estaba de buenas, no es verdad. Tal vez sí era lo que proyectaba, porque no tengo ese tipo de esposo que miente para hacerte sentir bien jajaja, no, él no tiene filtro, verdaderamente es un Papá sin letras chiquitas. Entonces por eso creo que es honesto cuando me dice “Pensé que te iba a ir mucho peor, no te quejaste nada, ahora sí me sorprendiste” pero no tiene idea de lo que sentía. Quisiera encontrar las palabras precisas, a ver, el posparto es un madrazo que no esperas –jamás- de esa magnitud, es una bomba de hormonas, emociones, incomodidad, shock, uf, las que ya lo vivieron seguro tienen la piel chinita de acordarse.
Empecemos de adentro hacia fuera: en mi caso fue cesárea, entonces traía una rajada de 12 cm, puntadas que me hacían parecer Frankenstein, una panza que aún parecía de seis meses de embarazo, la piel colgada como globo que tuvo agua, vendas por todos lados, sonda y un par de agujas en la mano para suero, analgésico, etc.
Por otro lado, sólo pude ver a mi bebé diez segundos y se lo llevó la pediatra, como es de rutina, a revisar, pesar, examen apgar, medir, etc. Se lo llevan y me quedo una hora en recuperación –con más anestesia para lograr descansar- meta que no se logró porque estaba tan nerviosa, emocionada, angustiada, sin panza pero con panza, trataba de recordar la carita de mi bebé y no podía, después de la dichosa hora de espera, imaginas que –al fin- llegas al cuarto a estar con tu bebé, quien ya te espera listo para dejarse abrazar y contemplar. Te urge deshacerte de esa ansiedad.
Al llegar, nadie. ¡Nadie! Todos habían pasado horas embobados en la ventanita del cunero y habían decidido ir a desayunar rico, les habían dicho mal los tiempos, las enfermeras me depositaron en mi cuarto y se fueron.
Entonces, estoy ahí, en el cuarto divino, el letrero en la puerta que decía MIGUEL y sus medidas. La mesa de dulces, mi difusor de Doterra prendido, mi maleta, batita y pijamas acomodadas, sí, pero completamente sola. No tenía celular, no sabía qué pasaba y por qué no había nadie ahí. Lloré y lloré sin parar, me dolía la herida, las piernas seguían medio dormidas por la epidural, pasaron quince minutos, los más largos de mi vida, de golpe, se abre la puerta, entra una enfermera, me limpio las lágrimas y sonrío.
-¿Por qué está sola Señora Melissa?
-¿Dónde está mi bebé?, contesté.
-“Ya debería estar aquí, déjeme averiguo”.
-¿Averiguar qué?, ¿Qué pasa?
No pasaba nada, sólo se le olvidó avisar que yo ya estaba de vuelta. ¡Gracias! (Aquí, lo tremendo: para ti, es el día de tu vida. Para las enfermeras es otra señora más, otra cesárea, la veintiocho mil de su vida, otro bebé, el cincuenta mil en su vida, uno más. Lo excepcional es tuyo. Lo rutinario es de ellas y es normal, claro, que a tus ojos, es gravísimo e imperdonable).
Llegó corriendo mi esposo:
“Perdón, perdón, me pediste que estuviera cuando llegaras, me lo pediste mil veces, leíste que era importantísimo no estar sola saliendo de recuperación, nuestro hijo está increíble, está perfecto”.
Y sí, había leído en muchos de los libros que me eché durante el embarazo, la importancia de estar acompañada y contenida en las primeras horas después del parto. Entraron todos, mi hermana me enseñaba fotos, mi Mamá lloraba de emoción diciendo “Es pelirrojito como tú, es una cosa divina”, mi suegro -a lo lejos- decía “Tiene los ojos azules, ya se los vi”, pero nadie, nadie, me preguntó cómo estaba, que si algo me dolía y ahí es donde empieza el ser Mamá y desde ese segundo asumes que has pasado a segundo plano.
Llega mi bebé, el cuarto, lleno de gente, cosa que ni me importó, estaba tan enfocada en él, tenerlo cerquita y ahí estaba. ¡Por fin en mis brazos!
Me solté a llorar como nunca, no podía creer que era mío, que ya estaba conmigo. Sólo quien lo ha vivido lo entiende.
En el hospital que elegimos, te dan la opción de tenerlo todo el tiempo contigo o únicamente a ratos, como tres veces al día y del resto, se encargan las enfermeras.
Elegí tenerlo todo el tiempo conmigo.
Esa mañana lo cargaron cuarenta y ocho personas (contadas). En teoría, estás preparada y lista para las visitas. Quiero decir bañada, arreglada, combinada, bonita. En las noches, lloraba muchísimo, estaba muy conmovida, adolorida y tan emocionada. El segundo día se me bajó la presión a punto de desmayo, me dijeron que ya había bajado la leche (con cesárea tarda más que con parto natural) y que todo listo para alimentar a mi bebé. Mi vida, chiquito, no salía nada, sólo calostro, moría de hambre, vinieron de la liga de la leche, me exprimieron literalmente las boobs para demostrarme que sí había. Pues no, no se logró y se le dio fórmula, lo cual, multiplicaba mi angustia, nervios, me sentía una estúpida que no servía ni para amamantar, que con eso empezaba lo de ser Mamá y que no podía darle a mi hijo lo que necesitaba. Culpa. Para no hacer el cuento largo, sólo tuve calostro y poquitita leche, las primeras tres semanas, venían a mi casa a asesorarme, acomodarme, ya tenía moretones de tanto intentarlo, el sacaleches se echó a perder de tanto usarlo porque, a como diera lugar, yo iba a darle leche materna. Tomé polvos, atole, gotas, pastillas, todo, todo, todo. Era la vida poniéndose enfrente de mí a demostrarme (sí, una vez más) que no puedo controlar todo.
El ginecólogo me tuvo que frenar, me dijo que yo era parte de ese 1% de los casos que no tienen leche, que es hereditario, que por favor soltara el tema y que hablaría con la pediatra y todo iba a estar bien con fórmula.
Entonces estás en tu casa, con diez kilos arriba de tu peso, ya con bebé entre manos, aprendiendo a bañarlo, cambiando pañal, curando herida de circuncisión, cuidando también tu herida, tomando medicinas, alimentando cada tres horas, él llora, tiene sueño, tiene hambre, tus ojeras, la novedad y el trauma cuando te ves sin ropa y no puedes reconocer tu cuerpo.
Me acuerdo que para desvestirme e irme a bañar le decía a mi esposo:
“Salte del cuarto, por favor”.
“¿Por? Te veía encuerada embarazada, no entiendo qué te pasa”
“¡No, ni vas a entender nunca, salte!”
Qué duro y molesto que no entiendan, que a ellos no les pase nada, que estén en los mismos jeans de siempre, cargando al bebé dos horas al día y yendo a trabajar, a comer, al gimnasio, cumpliendo con compromisos, etc. Que lleguen y digan: “¿No te has bañado? Se lo hubieras encargado tantito a la muchacha».
O, a los tres meses de Miguel, dijo: “Ya estás flaca otra vez, hay que tener otro para que se lleven perfecto”. Sí, tal cual. Para matarlo.
Entonces ahí estás tú, ya eres Mamá y no tienes ni idea de cómo hacerlo, estás embobada con tu chiquito, al mismo tiempo, tratas de no parecer Changoleón cuando llegue tu esposo a casa porque ya te advirtieron por todos lados que “no descuides al marido”, tu casa, impecable con galletas y cafecito para las visitas.
Pasan los meses y sigues usando el bra de embarazo, la ropa de embarazo en general, que juraste ya no necesitarías, estás toda desparramada, tus jeans no suben de las rodillas, se te cae el pelo a granel, mueres por salir de tu casa y ver adultos y hacerte manicure express –al menos- pero no te atreves a dejarlo, te da miedo que algo le pase mientras te vas y te repites que no podrías con esa culpa. Culpa, va de nuevo.
No duermes casi nada, de verdad. No es rollo. Tienes presentes las historias de muerte de cuna, lo tienes al ladito de tu cama todo el tiempo, si no es que en tu cama, te invitan a comidas, cenas, te dicen que salgas, que no es sano estar encerrada, no sabes qué creer, qué sentir, qué comer, qué hacer con toda esta responsabilidad tan nueva, tan grande y tan tuya.
Hay veces que llora sin parar, lo arrullas, lo abrazas, le das leche, lo paseas por tu cuarto, nada funciona, levantarte de la cama con la herida de la cesárea es dolorosísimo, pero lo haces, obviamente, haces lo que sea porque tu bebé te necesita, crees que nunca vas a recuperar tu cuerpo, te sientes fea, hinchada, adolorida, todo esto pasa, es real, pero nadie te lo dice.
Tengo amigas que sufrieron depresión posparto. Para quien no sepa, les explico lo que es, después de tener un bebé, los niveles de hormonas (estrógeno y progesterona) en las mujeres bajan rápidamente. Esto genera alteraciones químicas en el cerebro que pueden provocar cambios fuertes en el estado de ánimo. A estas amigas tuvieron que medicarlas, asistir a terapia, ir al psiquiatra, tenían deseos de que se llevaran a sus bebés y no verlos más, incluso, deseos de quitarse la vida. Esto pasa mucho más de lo que creemos. Sucede que tenemos la idea de que ser madre es igual a ser feliz, a estar plena, completa (y que todo eso sucede en cuanto nace, inmediato, como magia, y no). Por eso, tantas mujeres prefieren vivirlo en silencio por miedo a ser etiquetadas como malas madres, malas personas, egoístas, por querer que el niño se calle y desaparezca. La depresión posparto afecta a una de cada seis mujeres, es una probabilidad altísima y sin tratamiento, la depresión posparto puede durar meses o incluso años. Lógicamente afecta la salud de la Mamá, el vínculo afectivo y el desarrollo del bebé.
Yo no sufrí depresión posparto, afortunadamente, pero eso no garantiza nada para mi siguiente embarazo, aquí lo importante es crear consciencia de este tema y empatía. No excluyan al papá de sus hijos de estos temas, al revés, pónganlos a leer esto, que sepan lo que viene, porque lo más importante en esta etapa es la contención, amor y apoyo con que cuentas. No sean esposos desentendidos y súper papás en redes sociales, pónganse un ratito en el lugar de su mujer y no dediquen al cien su tiempo en casa únicamente al bebé. No nos olviden, sentimos un vacío muy fuerte, raro, físico, ya no está ahí el bebé que llevamos cargando por dentro nueve meses, ya no sentimos sus patadas, de pronto sientes que eres únicamente una incubadora, un hornito y dejas de ver lo increíble de haber sido capaz de formar un ser humano y dejas de agradecer que esté sano. ¡Se vale! No se sientan mal por pensar y sentir esas cosas, en mi caso fue cirugía, en el de la mayoría, es parto natural de horas de esfuerzo y a veces, desgarre. ¡Está muy cañón! Las invito a darse chance de sentir, de llorar, de desesperarse, sí, es normal, pero estén muy atentas de lo que piensan, dicen y hacen cuando no está la suegra enfrente, cuando están solas con sus bebecitos, ahí es donde se asoma el inconsciente y hay que estar muy atentas, a mí me ayudó mucho tener ese consejo presente. Y si por algo, tienen ideas negativas que las asustan, que se desconocen, pidan ayuda.
A mis seis meses de posparto les puedo decir que el cuerpo regresa, no al cien por ciento, pero yo diría que sí, un ochenta y hasta noventa, voy en el primer hijo, ya les iré contando con los que vengan, siempre sin letras chiquitas. No es magia, nada lo es, pero esa lista de tips buenísimos que a mí me hicieron recuperar mi peso a los cuatro meses de posparto, si les interesa, feliz se las comparto en otro artículo, lo que me pidieron mucho fue esto, hablar de esta espantosa etapa llamada posparto como me hubiera encantado saberlo antes. Como siempre, todo desde mi experiencia, esto es lo que yo viví sin letras chiquitas.
Es fuerte, muy. Llegan con un regalito y es para el bebé, los elogios son para el bebé, el ir a tu casa es para verlo, tu esposo mata –en cuanto llega- por contemplarlo durante horas, todas las pláticas giran en torno a la novedad que es tu chiquito y lo agradeces tanto, de corazón y ¡lo amas! pero caray, cómo no sentirte hornito temporal, que te soben la pancita aunque solo quede el recuerdo, ¿o no?

Tengo un bebé de 4 meses y una nena de 1 año y medio y se me puso la piel chinita de acordarme de todo y volverlo a vivir mientras leía tu artículo!! Gracias x la honestidad! Me encantó
Gracias por aplaudir la honestidad! Y por leerme Jessica.
Wow… enserio me hiciste llorar !! Me sentí tan identificada contigo, mi bebe también tiene 6 meses (y es pelirroja) y tooodo lo que escribiste es lo que sentí !! Gracias por compartir !!
Habrá que presentarlos! Jajaja. Gracias por leerme!
Wooow mejor dicho imposible …!! Yo acabo de ser mamá de mi segundo hijo y sin duda me pero más el Segundo… me siento tal cual como dices ..
Quiero saber qué hiciste para bajar de peso eso me tiene más deprimida que nada…
Un beso
Gracias Cristina por compartirme esto! Los tips los estoy preparando para próximo artículo!
Me encantó! Todas tus palabras son tan reales… Tengo un Niño de 3 años y un bebé de 3 meses, el segundo postparto es igual pero al cuadrado o triple! Yo lloraba porque mi primer hijo también me necesitaba y quería mi tiempo ! Ahorita ya siento q encontré el equilibrio y paz! Saludos !
Qué increíble leerte y saber que llegará el equilibrio y la paz! Felicidades por tus chiquitos!
Wooooo la perfección en la descripción. Creo k todas o el 99.9 % pasamos x eso. Ufff gracias 🙏 solo falto el comentario de la gente de p cuando el otro bb 😨🤭🤗🤣
De acuerdo contigo Edy! Gracias por leerme!
despues de cuanto tiempo comenzaste de nuevo a hacer ejercicio?
Yo no puedo hacer mucho ejercicio por una cuestión médica cardiaca pero a los 30 días ya estaba en la caminadora y bicicleta.
pudiste dar pecho o terminaste optando x la fórmula? mi bebe tiene 10 dias y el solo pensar qe le de hambre me da escalofríos, tengo los pezones super lastimados, llenos de grietas y sangrando pero no quiero dejar de darle, tal cual lo describes, me siento qm si ni para eso sirviera 🙁
Hola Liliana! Se me cortó la leche a las tres semanas, he utilizado fórmula casi toda su vida, tranquila, no se trata de sufrir porque todo se lo transmitimos a nuestros bebés, habla con tu pediatra y verás que todo va a estar bien. Mamá feliz – Bebé feliz.
Me sentí muy identificada.
Gracias por leerme Sandy.
Apenas comencé a seguirte y me encantó. Yo también tuve problemas para amamantar a mi bebé, casi no me bajaba leche, afortunadamente me sirvió un medicamento que me recetó la pediatra y pude darle pecho hasta ahora; pero sin duda el proceso fue complicado y me sentí a terrible al pensar que no iba a poder amamantar a mi bebé.
Y en cuanto a las visitas… pff de todas las personas que fueron a conocer a mi bebé solo una se acordó de mi 😅 y me llevo un presente sin duda algo que no olvidaré.
¡Gracias por compartir! Bienvenida, claro que nunca se olvida quien si se acordó de nosotras jajaja.
Wow apenas tengo días que te sigo y Leer este artículo no sabes cómo se siente bien, pensé que solo yo me sentía así, leeré todos los tips para recuperarme me urge
¡Gracias por leerme Agla!
Para mi lo mas impactante fue verme en el espejo, dure meses llorando cada que me veía sin ropa, no soportaba ver las estrias, la cicatriz, mi senos caídos, etc.
Tan solo recordar el sentimiento de estar despierta en la madrugada con el bebe y sentirme la unica persona despierta en el mundo a esa hora me llena de tristeza.
Te entiendo perfecto Ale así estaba yo. ¡Bienvenida!
Tal cual realmente es muy triste y sientes k jamás volverás a dormir en tu vida… Pero gracias a Dios pasa.
Hola!
Que padre que exista alguien que comparta ahora si crudamente lo que vivimos.🙈
Todos hablan de la parte bonita, que si la hay, pero nadie platica lo dificil de este proceso y todos lis sentimientos por los que pasamos. Gracias por compartirlo! Se lo pasé a mi esposo para que pudiera entender un cachito por lo que viví y sigo viviendo.
Feliz de leerte y sentir que no estoy sola en esto y hay miles pasando por lo mismo. Saludos.🙂
Crudamente lo que vivimos, exactamente ese es mi objetivo. ¡Bienvenida Lidy!
Tengo un mes exacto de estrenarme como mamá y la verdad que al leer esto me recordó el día en que nació mi bebé, fue demasiado cansado salir de quirófano y tener a toda la familia en mi cuarto hasta la 1am, me molestaba pero que podía hacer. Leer este artículo me hace sentir mejor porque ahora entiendo que no soy la única que se siente tan cansada después de no dormir por noches y aún así tratar de atender a mi marido y tener todo a la perfección. Todo sería más fácil si los que te rodean entendieran que tan difícil es este proceso. Me quedo con este perfecto blog!
¡Gracias por tus palabras Fer! Bienvenida
Recien tengo dos meses que me alivie y siempre pense en el parto y que ahi terminaria… pero la verdad es que nadie te habla del post parto !!! Cielos!!! Que tremendo!!!! Hoy en dia estoy ya un poco mejor!!! Leo tus palabras y se me heriza la piel de solo recordarlo!!!!!
Mis respetos para el post parto!!!
Gracias x este blog!!!
Mil bendiciones para ti
Exactamente! Mis respetos para el post parto también. Gracias por tus palabras! Bienvenida!
Y el postparto se vuelve mil veces más doloroso, cuando tu hijo parte al cielo a las 7 hrs de haber nacido.😢. Aún tengo grabada su carita, su calor y respiración, mientras yo… abierta por la cesárea me despedía de el y quería qsaber ese momento, esos min, fueran una eternidad.
Anabell me hiciste llorar, te agradezco infinitamente la confianza, eres una guerrera, admiro tu fuerza.
Una virtud y mi mayor error es mi honestidad para decir las cosas y respecto a este tema, siempre que me preguntaban, platicaba cómo lo viví o estaba viviendo (muy parecido a lo que comentas). Sin embargo es duro ver las reacciones de las demás personas que te catalogan como “mala madre o malagradecida”. Sólo pocas personas son las que se abren de capa y aceptan lo que pasamos…
Gracias por ser una de ellas 😊.
Mil gracias por tu confianza y tus palabras Adry!
Yo tampoco sabía lo de la postparto, a mi como que aún no me cae el 20 de toda esta nueva etapa. Mi bebé se adelantó por 1 mes, rompí fuente en el cine en la noche, ese mismo día entre la mañana tuve mi cita de control, así n que no me lo esperaba que fuera ese día. Yo igual que tú no tuve leche. Han pasado 4 meses y me quedo las articulaciones de las manos inflamadas!!!! Me duele cargar a mi bebé, ya estoy en tratamiento. Sufrí depresión y ataques de ansiedad
Muchas gracias por la confianza Sara. ¡Bienvenida!
Mi bebé mañana cumple los 4 meses de nacida, y efectivamente no ha sido un proceso fácil.
En mi caso sólo de recordar el parto (fue natural)me causa aún escalofríos. La primera semana veía mi cuerpo y no me gustaba para nada, mi vientre estaba inflamado de manera irregular y parecía más un chipote gigante. Cuando me bañaba -luego de la subida de la leche – me causaba dolor lavarme los pechos y también el hecho de amamantar. Tardé casi un mes en dejar de sentir dolor cuando me sentaba….
Casi siempre estaba cansada y quería dormir, pero en mi caso tenía responsabilidades de lavar la ropa (ensuciaba bastante) y ocuparme de mis actividades cotidianas
Yo tuve a mi lado a mi hermana y mi cuñado quienes están siempre a mi lado….pero aún así muchas veces me sentía sola a más no poder y.y por suerte sabía que pasaría esa etapa y que contaba con muchas personas a mi lado.
Gracias por compartir Karina.
Esta realidad que aveces nos cuesta trabajo aceptar, soy mamá primeriza mi nena nacio por sesarea (ya no tenia otra opcion era si o si) y en efecto todo lo que dices es como me senti. Ademas del miedo de no hacer bien las cosas la verdad es que yo solo escucho concejos pero voy criando a mi hina con puro instinto y de verdad me gustaria y agradeceria que subieras un articulo sobre recuperar tu peso y cuerpo antiguo que fisicamente es lo que mas me duele verme y no gustarme ni sentirme comoda! Gracias por el articulo es infinitamente bueno.
Ya subí el artículo desde hace un par de meses sobre recuperar el peso. Bienvenida Melisa!
Wow!! Definitivamente coincido con todas, es verdad q nadie te habla del post parto, considero q nos vuelve unas verdaderas mamás muy fuertes y sobretodo cuando a pesar de vivir todo esto q mencionas, tienes a tu bebé enfermo, visitas pediatras y pediatras y tu salud y cuidados pasan a segundo termino por buscar salvar a tu bebé.
Así es Mony.
Leer esta etapa que estoy atravesando, me da ánimos a continuar pork se parece mucho a lo k siento, vivo y experimento, desde la cesárea, que no me sale leche y me desespero y el ánimo que luego no es el adecuado… gracias
Bienvenida Ivette!
Definitivamente el embarazo y el postparto es algo para contar, en mi caso, desde el embarazo fue muy difícil, el todo el tiempo sentirte mal, cansada, mareada, con tu cuerpo totalmente diferente, con estrías, celulitis, 20 kilos de más, con vómito y asco todo el día y efectivamente, CULPA, por no disfrutar como todas las q solo publican sonrisas y fotos perfectas de embarazo. El posparto igual o peor de difícil, pues como bien dices, el centro de atención es el bebé, también tuve cesárea y ha sido un proceso muy doloroso y q otras mamás te digan, «a mí no me dolió nada, a la semana ya me quedaba mi ropa, etc etc» no ayuda. La lactancia no se diga! El dolor más terrible y la culpa más grande x considerar no darle más. Mi bebé tiene 3 semanas y aún me duele igual todo como el primer día, sigo esperando el «pronto pasará».
Y pasa, te lo prometo, todo eso pasa y llega la etapa de cosas lindas y de emocionarte de la idea de tener otro bebé. Gracias por compartir!
Yo tengo un bebé de un mes ½ y me identifique tanto con lo que escribiste, al grado de llorar.
Yo a veces me siento la peor mamá del mundo cuando mi pequeño llora y no se qué tiene, o cuando la primera vez que le di leche al tercer día de nacido a mí se me fue mi leche y le tuvieron que dar fórmula y me sentí de lo peor porque veía como mi bebé lloraba de hambre y yo sin poderle brindar mi leche, tiempo después me bajo la leche pero ya no quiso mi pecho y sentía como me veían las demás personas cuando veían que sacaba el biberón para dárselo, me miraban como si no sirviera para ser madre, me sentia literalmente como una vaca ( y aún me sigo sintiendo así) a veces me miró al espejo desnuda, veo mis estrías en todo mi vientre y me pongo a llorar por qué extraño mi antiguo cuerpo, mi antigua vida, y me pongo a llorar y me vuelvo a sentir la peor madre por extrañar mi vida antes de mi bebé y salgo del baño me seco mis lágrimas y hago como si todo estuviera bien, y lo único que me calma es ver los ojitos de mi hijo, cuándo me sonríe.
Sé que todo pasará y que debo de aprender amar a mi nuevo cuerpo de mamá.
¡Así es, es una etapa Laura!
Y que paso con tu lactancia? Mi bebe nacio la semana pasada, nacio de 8 meses y me siento muy estresada porque quería darte lactancia exclusiva pero casi no me sale leche y le mandaron formula para prematuro 🙁
Pues fórmula y nos fue muy bien. Ha sido un niño muy sano afortunadamente.
Mel mi bebita tiene 5 meses y me sentí mega identificada; lo que me habían dicho no se compara con cómo me sentí (y aveces siento). Me encanto no sentirme sola en esto 💪🏻
Me da mucho gusto Adriana.
Hola, hace poco te sigo en IG y ahora empiezo a leerte por aquí. A mi me fue muy bien en el parto, mi bebe tiene casi 8 meses, pero me siento muy agotada en todos los aspectos, no logro encontrar el balance, trato de organizarme pero no me salen las cosas. Hay días que me siento la peor madre, porque mi hijo no deja de llorar, no me deja hacer nada porque sino me ve llora desconsolado, dormía muy bien y ahora despierta varias veces en la noche y antes de dormir quiere comer por hooooras, lo cual es muy lindo pero llega a ser muy cansado. Ahora con la AC, es todo un show, hay días que no quiere comer, he intentado varias cosas y nada… Me desespero bastante, quisiera tener un poco más de energía para hacer todo, pero llega un punto en el que solo quisiera dormir un poco más y no sentirme mal. No se como lo hacen esas mujeres que trabajan, atienden su casa, al bby, andan hermosas, ven a amigxs, salen con los tuppers listos con comida para los nenes… no se de verdad cómo lo hacen?! lo intento y no logró conseguirlo, al contrario, solo me canso más. Amo y adoro a mi hijo, es lo mejor del mundo y lo volvería a hacer, solo es cansado, mucho!!!
Tengo una nena de un año y seis meses, acabo de leer tu artículo y se me salieron las lágrimas de acordarme todo lo que pase en el postparto, esta increíble muchas gracias por ser tan honesta
Gracias a ti Lluvia!
Llore, tan cierto….Muchas gracias Mel, pareciera que es un desahogo que podemos hacer sin haberlo escrito por si mismas. Miles de bendiciones, mi niña tiene 5 meses & a pesar de todo es lo mejor que nos puede pasar, nuestra recompensa, su sonrisa ♥
¡Gracias por compartir Melissa!
Excelente articulo mi bebe tiene 1.5 meses y tengo otro de 5 mis postpartos han sido muy difíciles y eso que no he llegado a la depresión pero todo es taaan abrumador justo como lo explicas y me parece increible que NADIE NADIE hable de eso gracias por hacerlo.
¡Gracias por decirme Fabiola!
Me quede con el nudo en la garganta Mel, tan cierto todo, mi bebe tiene 4 meses y parece como si yo lo hubiera escrito, que bien lo dijiste, ojalá nos lo hubieran contado antes con letras chiquitas el Postparto 😅 pero es importante agregar que las futuras mamás lo lean… TODO PASA… super importante estar informadas de los brotes de crecimiento a los 17 días de nacidos, al mes, a los 3 meses, etc, gracias por compartir siempre 🙏🏼 Un abrazo y ánimo por tu próximo parto 😽😽😽
Me encantó! Yo también soy de ese 1% que no produce leche materna. Intenté varias cosas pero mi bebé tenía que comer así es que la formula fue la mejor opción para ella. Gracias a Dios está perfectamente sana y feliz.
Es importante que la gente sepa que no para todas es igual de fácil ya que te pueden llegar a hacer sentir como mala madre por no poder dar leche materna. A mi mi esposo y toda mi familia me apoyaron y todo ha sido felicidad.
Saludos!
Mel, acabo de leer tu artículo, y eso porque lo vi en tu historia, esta increíble, me hizo llorar, hablas de cosas tan reales, cosas que yo pensaba eran normales, y dejar pasarlas por creer que es normal que era parte de y como tu dices callar, gracias Mel, tengo una bebe de 9 meses y hasta hoy estoy llorando sacando todo lo que me he guardado, necesitaba desahogarme, eres la mejor! bendiciones 😘
No lo he vivido, p t entiendo perfecto…… uno más leido 👍🏼👍🏼 como todos los leidos, excelente artículo! ……, Felicidades Mel !!
Gracias a este artículo m di cuenta que no era la única. Lo he recomendado 2 veces y a esas 2 mamás tmb les sirvió muchísimo!
Gracias Mel