¿Celosa, yo?

Matrimonio y vida en pareja

¿Celosa, yo?

Me llegaron muchísimos mensajes para que este fuera el tema de hoy y me sorprendió, no creí que tanta gente estuviera interesada en el tema y me encanta que ustedes lo hayan escogido. ¡Gracias! Recurrí a Google, quise leer sobre lo que se habla en Internet, blogs, portales de Psicología y demás, sobre los celos. Nunca pensé encontrar contenido tan superficial, obvio y vacío.

En las páginas más visitadas, fueron estas, las frases que encontré:

“El celoso acusa sin pruebas”.

“Los celos son falta de confianza hacia uno mismo y su pareja”.

“Confía, seguramente es un malentendido”.

“El celoso es impulsivo y cuando se da cuenta de su error, se muestra arrepentido”.

“Aprende a controlar los celos, te permitirá manejar mejor tus emociones y por ende, tus decisiones”.

“Los celos pueden causarnos mucho daño, sólo si lo permitimos. No tenemos por qué darles el control de nuestra vida. Es nuestra decisión”.

“Tranquila, seguramente está enamorado de ti y no te engaña”.

No sé a ustedes, pero para mí todas estas frases son como decirle a alguien que está a punto de suicidarse “Que te sea leve”¿O no?

¿Qué, todos estos autores no han sentido celos verdaderos? Pues yo sí y de los fuertes, que te transforman en Fiona de noche, la de Shrek. Esos celos que te vuelven loca, mitómana, histérica, te generan colitis nerviosa, te vuelves agente del FBI y, de plano, Jack Bauer no es nadie junto a ti.

Me acuerdo cuando me enteré de que mi novio, en ese entonces, después de dejarme en mi casa 2:30 am. y decirme “Me encanta el bien que me haces, tener hora, vida sin excesos, eres lo que he buscado toda mi vida, muero por casarme contigo y que seas la Mamá de mis hijos”, se regresaba al antro hasta las 6 am. a pintarme el cuerno con singular alegría. Y a las 8 am, mensajito de “Mi amor, buenos días, te veías guapísima ayer, me la pasé increíble, te busco al rato que voy a entrar a una junta”. Sí, sí, hijo de su madre, para matarlo. Y ahí está su bruta pensando que era un partidazo, ja ja ja, trabajador, responsable, fiel, seguro de lo que quiere en la vida y con ojos sólo para mí. Obviamente lo mandé al diablo y con mucho orgullo subió a Facebook un álbum de fotos en las que abrazaba, encantado, a cada mujer que respirara de tres a seis de la mañana durante el último mes. ¡Qué pena! Lo peor es que aun así, yo seguía muriendo de celos al verlo con otras. (Y viendo y viendo ese álbum).

O el que guardó a una mujer, de dudosa procedencia, que ni conocía pero se encontraron en Facebook y la guardó como UNO NOTICIAS. Y ahí está su mensa pensando que qué mejoría la de UNO NOTICIAS al mandar mensajes por Whatsapp y no SMS.

¿En el fondo lo sospechaba de ellos dos? Sí. Y es por ahí lo que quiero decir, tú sabes con quién anduviste, con quién andas, con quién te casaste, por más miedo que tengas a perderlo, por más ansiedad que te genere la idea de estar sola, por más que intentes evitar y negar los focos rojos, pintándolos de verde, por más que te lo diga la gente y tú creas que el mundo está lleno de envidia en tu contra, tú lo sabes. Siempre lo sabemos. Esos dos tenían clarísima la cara de pintacuernos (cara, tipo y actitud). Ni mandada a hacer les hubiera quedado mejor, pero no estaba buscando al Papá de mis hijos, estaba conociendo y quizá, diría Freud, mi inconsciente investigaba para un día llegar con material a este blog .

No, jajaja, estaba chiquita y era ingenua.

Aquí lo que me parece muy importante es diferenciar entre CELOS INJUSTIFICADOS y TE ESTÁN PINTANDO EL CUERNO DURÍSIMO.

La mayoría de mis amigas y conocidas, a la fecha, no cortan con el novio hasta no tener a alguien más en puerta, un plan b, al menos, una invitación pendiente a cenar, el famoso “un clavo saca otro clavo” y ¿Saben qué? No las juzgo. Yo también estuve ahí hace muchos años, teniendo claro que andaba con alguien que con el tiempo dejé de admirar y de querer con todas mis ganas pero tenía fiestas, bodas, planes y no quería ir sola, también las cosas estaban complicadas en casa, hermanos adolescentes, papás divorciados con nuevas parejas y cortar era un atajo seguro para pasar más tiempo en comidas familiares incómodas y a los 20, lo último que pensaba era en enfrentar, agarrar al toro por los cuernos y crecer.

Cuando realmente mueres por alguien, aparecen los celos en automático, es lo que yo creo. No tiene que ver con baja autoestima, sentirnos menos o poca cosa, somos humanos y ese agujero en la panza cuando voltean a ver a alguien más con esa mirada que conoces, porque tú también lo has hecho, son celos, la lluvia de likes argumentando que son sus amigas, a las que en tu vida has visto, las despedidas de solteros, Colombia, Las Vegas, Cancún, las horas o días sin que te conteste un mensaje, el stalkear a sus amigos para encontrar señales de vida. Todo lo entiendo. Been there, done that.

Es válido, al final no lo controlas y, por otro lado, hay relaciones en las que se apagan los celos sin intención de volver a encenderse, pero UNO NO SABE LO QUE TIENE HASTA QUE LO VE PRETENDIDO, ese tuit lo publiqué hace un par de años, me parece tan cierto, es así de simple, se te olvida lo guapo que es tu novio hasta que ves que la más guapa del lugar lo nota, se te olvida lo afortunada que eres hasta que ves cómo tratan a tu amiga, se te olvida que es súper espléndido cuando escuchas que a tu amiga le cobran hasta el ticket del estacionamiento, se te olvida que te reías de sus chistes hasta que tiene en el piso de la risa a una mesa de desconocidos. Son mil ejemplos, los celos llegan como una alarma de despertador en este caso. Esto ocurre también dentro del matrimonio y en relaciones que llevan muchos años.

Ahora, somos adultos, nadie nos obligó a empezar una relación de pareja con quien elegimos. Y no hablo de edad sino de madurez. ¡La edad es tan subjetiva! No importa si tienen treinta, cuarenta, cincuenta o sesenta años, si tu pareja camina como perro, ladra como perro, se sienta como perro y huele a perro ¡Es perro! Y eso tú, en el fondo, lo sabes desde antes de entrarle, así que asume la responsabilidad de tu elección y decide qué hacer con eso, si no piensas permitirlo más, o permítelo, si te va bien y no te daña. Lo que sea que te tenga en paz, feliz y te permita dormir tranquila peeero NO vayas por la vida navegando con bandera de víctima porque eres voluntaria.

Cada vez escucho más casos de mujeres que nos piden a las amigas que si nos enteramos o vemos al esposo en plena pintada de cuerno, les hagamos el favor de no decirles nada, ni a ellos ni a ellas, ya que tienen hijos y su prioridad es mantener a la familia unida. ¿Qué opinan de esto? A mí me sorprende muchísimo esta postura, no la comparto pero la respeto.

Los celos en el matrimonio, por ejemplo, al menos a los casi dos años de casada, aparecen por segundos, nada que ver con los del noviazgo (en mi caso) una mirada, un comentario fuera de lugar, entre cubas, pero enfrente de ti, porque te la vives con quien te casaste, ja ja ja, pero sabes que va a despertar contigo la mañana siguiente porque quiere, no por obligación, sino porque te ama, lo vuelves loco y él a ti, y le chocó cómo dos tarados no te dejaron de ver en toda la noche, pero no hizo nada, porque te sabe suya, esos celos me gustan. Los de los adultos que saben lo que tienen y lo cuidan y valoran como tal.

 

10 Comments

  1. Totalmente de acuerdo con todo lo que dices
    Hay celos de naturaleza humana y parte de la madurez es como dices al final, aprender a liderar con ellos y lo compartes con tu pareja sin que eso sea un tema
    Es triste pero la gente que pide que no le digas, es gente q creo q sabe muy bien que su pareja es perro como bien dices
    Al final del día es un trabajo diario, del que sólo dos son responsables, y me refiero a la pareja
    Pero los celos. Huy los celos me parecen totalmente de un ser vivo, que hagas con ellos si define mucho quien eres
    Mil gracias me encanta leerte

  2. Me encantó este post, es súper cierto! Lo que también es cierto y lo digo por experiencia, si se pueden cambiar, controlar y hasta quitar los celos enfermizos si realmente quieres y trabajas en ti!

  3. De acuerdo contigo totalmente !!! Mi pregunta es: .”Habrá hombres que nunca sientan celos porque dicen que tienen plena confianza en su pareja”?

  4. ¡Es que más de acuerdo no puedo estar!
    Ame esto:»si tu pareja camina como perro, ladra como perro, se sienta como perro y huele a perro ¡Es perro!» es tan cierto.
    No soy Mamá todavia pero también es mi sueño.
    Llevo dos posts y ya soy tu fan, quiero ser tu amiga que seas mi psicologa, consejera jajaja que buena pagina Mel Felicidades!

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